Gobernar a decretazos también en educación
5 diciembre 2012 en 0:01 | Escrito en Cultura, Educación, General, nacionalismo, Política general | 1 comentarioEtiquetas: educación, Inmersión lingüística, ley, profesores, reforma, Wert
Soy un profesor que ha cumplido mi cuarto sexenio y eso me ha permitido sufrir varias reformas educativas aprobadas por distintos gobiernos tanto del PP como del PSOE. Cuando aprobé las oposiciones aún estaba en vigor la famosa ley de educación de Villar Palasí con la que también estudié. He pasado por la L.G.E., L.O.D.E., L.O.G.S.E., L.O.P.E.G., L.O.C.E. Y L.O.E. (creo que no olvido ninguna). He pasado por B.U.P., C.O.U., E.S.O., ciclos, grados, formación profesional, P.C.P.I, diversificación curricular, secundaria, bachillerato, etc. Además he pasado a usar habitualmente conceptos como evaluación, criterios, contenidos mínimos, objetivos, diversidad, adaptaciones curriculares, capacidades, proyectos, competencias, etc.
En todos estos años mi labor docente se ha ido adaptando a todos estos cambios que, a pesar de la variedad, siempre han seguido una línea muy clara fuera cual fuera la ley a aplicar tanto si venía del PSOE como del PP. Como denominador común puedo asegurar que cada vez el nivel de exigencia a los alumnos ha ido decreciendo, los alumnos saben menos, estudian menos, están peor preparados. Mi trabajo ha pasado de ser un transmisor y presentador de materias a convertirme en una especie de guardador de alumnos que no tienen el más mínimo interés por aprender. Eso no quiere decir que en todos estos años no haya encontrado siempre algunos alumnos que salían de ese proceso degenerativo pero reconozco que acababan aprendiendo “a pesar del sistema”.
Es cierto que todo esto ha permitido universalizar el acceso a la educación secundaria, e incluso a la universitaria, pero ha sido a costa de nivelar desde lo mínimo en lugar de intentar llevar a todos al máximo de su capacidad. Han desaparecido valores como el esfuerzo o la competencia para llegar al simple pasar el tiempo.
En el sistema actual los alumnos van pasando cursos sin demasiado esfuerzo: los más interesados avanzan sin grandes obstáculos mientras un grupo enorme deambulan entre apoyos, programas diversos, cualificaciones profesionales, etc hasta llegar a los 18 años o más. Un alto porcentaje no acaban con la titulación y el resultado es haber pasado seis u ocho años para casi nada ya que a lo más que llegarán es a obtener cualquier título completamente alejado de la realidad laboral a la que se enfrentarán finalmente una vez pasada la etapa escolar.
Todas las leyes educativas se han caracterizado por primar que los alumnos estén escolarizados a cualquier precio sin que importara demasiado la preparación real. Han sido muchas las veces en las que se atendía más el derecho a asistir a clase de alumnos disruptivos que el derecho a aprender de los que verdaderamente estaban interesados. Los profesores nos hemos tenido que perder en burocracias sin fin elaborando informes de todo tipo que no tenían ningún valor real y que se acababan rellenando casi como quinielas.
En todos estos años la labor profesional se ha tenido que desarrollar en los centros educativos gracias al voluntarismo del profesorado. La formación y la preparación de los docentes ha quedado siempre relegada al tiempo libre de los profesores que tenían que compaginar sus horas de clases, su preparación de materiales, corrección de exámentes, etc con asistir a cursos de formación que muchas veces sólo servían para mantener la burocracia de unos centros de formación de profesores verdaderos cementerios de elefantes en los que se refugiaban aquellos que escapaban de la tiza durante un período de tiempo más o menos largo y casi siempre gracias a sus “amistades políticas”. Y sin embargo por la gran mayoría de centros educativos han florecido experiencias enriquecedoras sobre programas de formación basado en la innovación y en la aplicación de las nuevas tecnologías a las enseñanzas. Hemos pasado de enseñar con los métodos del siglo XIX a casi llegar al XXI.
La educación hoy es peor gracias a la aplicación de todas estas leyes que siempre se crearon a espaldas de los docentes, sin contar con ellos. Las leyes de educación se iban aprobando según cada cambio de gobierno permitiendo que cada comunidad autónoma creara su propio sistema independiente. El estado ha ido perdiendo su capacidad principal de garante para que todos los españoles tengamos una educación igual y con las mismas posibilidades. Se ha ido imponiendo un sistema en el que primaba la anécdota sobre lo general de manera que se han acabado parcelando los conocimientos acomodados a los intereses políticos de las autonomías. Todos los gobiernos han apoyado la enseñanza concertada por el miedo a enfrentarse al poder de la iglesia (que controla la gran mayoría de centros privados y concertados).
Todo eso agravado con la imposición de las lenguas de las comunidades sobre la lengua común de todos los españoles hasta límites absurdos como el que un ciudadano no pueda elegir en esas comunidades educar a sus hijos en castellano o que obligan a un inmigrante a escolarizar a sus hijos para que aprendan la lengua particular en lugar de la común. Y en esto han sido todos los partidos iguales: los nacionalistas por imponer modelos de inmersión lingüística que discriminaban al castellano pero con el apoyo de IU y del PSOE o el PP dependiendo de cada comunidad. La situación es la misma en Galicia (PP), Valencia (PP), Cataluña o País Vasco (Nacionalistas, PSOE, IU) o todos en Baleares. Que quede claro que estoy completamente a favor de la defensa del gallego, euskera o catalán y creo que deberían estudiarse como cultura en todo el resto de comunidades igual que se ha estudiado Ciudadanía. Estoy convencido de que la cultura española está embutida tanto del castellano como de las demás lenguas y que esa variedad nos enriquece. De la misma forma creo que las políticas lingüísticas excluyentes del castellano empobrece a los ciudadanos igual que en el franquismo cuando se prohibían. El disparate absoluto llegó cuando incluso los gobiernos autonómicos se saltan las sentencias judiciales que les obligan a ofrecer enseñanza en castellano.
Estoy convencido de que el problema de la educación en España sólo se solucionará cuando todos los partidos y fuerzas sociales se unan para hacer una ley consensuada entre todos y avalada por los propios docentes, una ley en la que prime el derecho a la educación en igualdad y en pluralidad, sin exclusiones y que sea pública de verdad. Debe ser una ley en que se prime el esfuerzo y se den alternativas al que no quiere estudiar, que dé instrumentos a los profesores para que puedan ser autoridad en la clase tanto por el conocimiento como por la disciplina. Una ley cercana al mundo laboral que ofrezca alternativas formativas profesionales cercanas a la realidad social de la comunidad en la que se inserta. Necesitamos una ley que permita la formación de los docentes con un sistema de acceso a la función pública basado en la capacidad y en la renovación con sistemas que garanticen una verdadera formación que nos actualice constantemente en este mundo tan cambiante. Necesitamos que se invierta más en educación en lugar de aumentar la ratio en las aulas, recortar los sueldos y derechos de los profesores o no contratar nuevos profesionales cuando hagan falta (en los centros se han reducido las plantillas en un 10% aproximadamente y los presupuestos se han recortado en un 40% o más)
Para que esto sea posible es imprescindible un estado que establezca los mínimos comunes gracias a recuperar las competencias en educación. Esto no quiere decir que las comunidades autónomas no puedan gestionar los recursos pero debe ser el estado el que garantice que los mínimos sean iguales en todas partes.
Y ahora nos llega el PP con su nueva ley después de sus muchos recortes: una vez más sin consensuarla con nadie y contra todos, una vez más sin contar con los docentes. Y entre todo lo que propone destaca algo que podría ser positivo como pretender garantizar el derecho a aprender el castellano en igualdad de condiciones con el resto de lenguas de España, pero el problema es que dice que esa garantía se apoyará en la enseñanza privada: una vez más se apoya lo privado en detrimento de la educación pública. Una vez más tendremos la lucha absurda entre la izquierda trasnochada que se indignará porque ya no se adoctrina desde la educación para la ciudadanía y una derecha antigua y caduca que impone modelos cercanos al adoctrinamiento ideológico propio más cercano a la religión y los “valores tradicionales”. Unos y otros peleando por lo suyo y olvidando el derecho a formarse que todos los ciudadanos deberían tener y que debería estar garantizado por el estado. De todos modos siempre nos quedará el fútbol (que los toros ya no quedan en muchos sitios por su valor españolistas)
Contra el nacionalismo chantajista y cateto
19 septiembre 2012 en 17:18 | Escrito en Cultura, Economía, General, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | 5 comentariosEtiquetas: Cataluña, catetos, chantajistas, concierto económico, insolidarios, nacionalistas, pactos fiscal
Algunos llevamos ya bastante tiempo poniendo de manifiesto la gravedad de la deriva nacionalista y las consecuencias que ésta tiene para el conjunto del estado español aunque parece que es a partir del día 11 de septiembre cuando se han puesto en evidencia. Esta entrada se han realizado desde la perspectiva de aquellos que creemos que el nacionalismo es una ideología retrógrada, analfabeta y causante de algunos de los peores males de nuestra historia.
En cualquier definición de la ideología nacionalista siempre aparece el concepto de la identidad basada en cuestiones como la cultura, la lengua o el territorio y en ella siempre se añade una acción política tendente a establecer separación entre ciudadanos a partir de las diferencias culturales. No habría nada que decir sobre la cuestión de favorecer manifestaciones culturales de cualquier tipo puesto que todas nos enriquecen como seres humanos y así deben ser defendidas. El problema surge cuando el nacionalista lo que hace es reclamar la exclusividad de la cultura propia mediante la negación de las restantes. Este paso último es el que aplica todo nacionalista en su acción política y es el que lleva al enfrentamiento, la segregación y la desigualdad frente a los que no son “como nosotros”. Además también pone de manifiesto el carácter cateto de quien sólo valora lo propio despreciando lo que viene de fuera. Cada vez me recuerda más el nacionalismo catalán, vasco, gallego, etc. a aquel movimiento nacionalista del franquismo.
El nacionalismo entendido como reivindicación política de unos privilegios se basa en cuestiones como derechos históricos o de los territorios olvidando que los derechos siempre residen en los ciudadanos y que estos deben ser tratados de igual manera por los gobiernos independientemente de sus diferencias culturales, de idioma o de territorio. Por supuesto que tal planteamiento teórico es sólo una aspiración en la sociedad mundial pero al nivel de los estados es un concepto básico que debe ser considerado como el primero de los principios y base para eliminar cualquier tipo de discriminación desde las instituciones.
Son incultos aquellos que no entienden que la riqueza cultural de Cataluña está tanto en lo catalán como en lo castellano. Son analfabetos los que renuncian a una parte de su identidad cultural para reivindicar la otra porque es falso que la cultura castellana sea algo extraño y añadido al mundo catalán, vasco, gallego o murciano. Son catetos aquellos que basan su identidad cultural en ver un cartel escrito dos veces de la misma forma simulando una diferencia innecesaria. Ambas culturas son la esencia que permite entender la sociedad y la cultura de una nación que basa su riqueza en la variedad y en la tolerancia. Los que ahora ponen en duda todo esto desprecian el esfuerzo de muchas generaciones por establecer una convivencia que nos favorece en aquello que nos une y que es indisoluble, sin que eso signifique que se tenga que hacer monocromática.
Los que ahora piden gestionar los recursos propios lo hacen desde la insolidaridad y la injusticia, lo hacen olvidando que sociedades como la catalana o la vasca basan su riqueza en las aportaciones económicas de generaciones de ciudadanos de todos los rincones de España que han trabajado para esa sociedad abandonando sus lugares de origen. Son ellos los que olvidan que gran parte de su riqueza se basa en unas relaciones comerciales favorables o en unos medios de transporte que han desarrollado más estos territorios a costa de los del resto. Aún recuerdo cuando yo era pequeño y vivía en Cataluña el viaje en coche desde Cadaqués a mi pueblo (Loja). Entonces era fácil saber dónde el estado había invertido el dinero de todos sólo con comparar las autopistas (sí eran de peaje, pero eran autopistas) con la carretera nacional que cruzaba el Puerto de la Mora y muchas otras más de Tarragona hacia el sur. El progreso económico de estos territorios no sería comprensible sin el resto de los españoles.
El verdadero problema del nacionalismo reside, no obstante, en aquellos partidos nacionales que han permitido la deriva nacionalista. El tema nacionalista no es un problema de Cataluña o del País Vasco sino que es un problema de España. España es una nación porque hay una constitución aprobada por la inmensa mayoría de los españoles y en la que se establecen las reglas del juego para todos. Este es el argumento base que todos intentan ocultar para no afrontar la situación. Los españoles han decidido convivir con esas reglas y deberán ser los españoles, todos, los que decidamos si queremos cambiarlas o no.
Esta afirmación se hace más evidente cuando vemos a esos ciudadanos españoles que pretenden romper el estado pero que siguen participando en la toma de decisiones de España, proponen leyes o reclaman ayudas económicas. Ya lo dice el refrán: “no se puede estar en misa y repicando”. Así lo ponen en evidencia las intervenciones de Carlos Martínez Gorriarán e Irene Lozano:
Ha sido la inoperancia y la permisividad de PP, PSOE e IU la que ha dado alas a los que sólo buscan lo propio sin mirar el interés general. Han sido ellos los que han competido con los nacionalistas por un puñado de votos sin tener en cuenta que los derechos de todos priman sobre los de unos pocos. Hace demasiado tiempo que se mantiene la injusticia del sistema fiscal vasco y navarro y por eso ahora los catalanes pretenden aplicárselo en lugar de luchar porque todos tengamos los mismos derechos.
A partir de esa tolerancia de los grandes partidos ex-nacionales, pro-nacionalistas de pega, se monta la gran mentira del derecho a la autodeterminación y la independencia bajo el supuesto del expolio nacional y el trato injusto. De ahí viene ese alegato populista de que la gente habla en la calle y hay que escucharla cuando conviene en lugar de defender el derecho constitucional de la representación mediante el voto. La unidad de España es clave para preservar la igualdad de todos los ciudadanos.
Todos sabemos que esto de la independencia es sólo una cortina de humo que busca tapar la nefasta gestión política y económica de los gobiernos de estas comunidades autónomas (esa que ha gastado en embajadas, traductores o cartelería en lugar de pelear por el derecho a una eduación pluricultural y que ha recortado en sanidad o en educación) pero no debemos permitir que el dinero que aportamos todos acabe financiando las quimeras de los insolidarios, chantajistas y catetos. Ante el vicio de pedir siempre nos quedará la virtud de no dar, o al menos eso debería hacer mañana el presidente de “todos los españoles” ante el president de “todos los catalanes” y parte del estado nacional.
Toni Cantó en la comisión de cultura
2 febrero 2012 en 17:55 | Escrito en Cultura, Educación, General, Ideario político, Política general, upyd | 1 comentarioEtiquetas: comisión, congreso, cultura, diputados, educación, intervención, Toni Cantó, upyd
Carlos Martínez Gorriarán en la comisión de educación
1 febrero 2012 en 13:35 | Escrito en Cultura, Educación, General, Ideario político, Loquedijelocumplo, upyd | 1 comentarioEtiquetas: comisión, congreso, educación, Gorriarán, upyd
Un modelo de urbanismo especulativo en Lorca
3 mayo 2011 en 8:51 | Escrito en Cultura, Economía, Ideario político, política local, upyd, Urbanismo | Dejar un comentarioEtiquetas: especulación, La viña, mareamagenta, movilidad sostenible, pp, psoe, subestación, transporte público, upyd, votoutil
Parece que por fin asistimos al cierre definitivo de la subestación eléctrica de la viña con la puesta en marcha de la nueva en la zona de la hípica.
Desgraciadamente las intenciones urbanísticas de pp y psoe son las de crear allí un engendro con el que perderemos una oportunidad única de hacer las cosas de otra forma. El modelo de urbanismo que propuso ya el gobierno anterior socialista y que ahora asume el actual del pp es todo lo contrario. Ellos sustituirán las torretas por enormes edificios de más de diez plantas con el único fin de hacer rentable la inversión que los constructores hicieron hace ya muchos años. Como siempre se priman esos intereses en lugar de ofrecer una mejor calidad de vida a los ciudadanos y se apuesta otra vez por el modelo económico de desarrollo basado en el ladrillo.
Si en lugar de esa falta de visión de futuro nuestro gobierno apostara por la modernidad se proyectaría allí una zona con espacios verdes, buenos accesos desde la autovía a la ciudad y en conexión con la ronda central, parques y jardines, aparcamientos disuasorios, buena conexión con transportes públicos, carriles bici en conexión con el resto de la ciudad y viviendas de calidad en baja densidad. Es decir, se preocuparían porque los ciudadanos de Lorca disfrutaramos de una ciudad mejor, aunque algunos no ganen todo lo que tenían pensado ganar. Esa es la propuesta y la exigencia de UPyD.
En definitiva se trataría de creer en un modelo de ciudad a la medida del ciudadano y en un desarrollo económico basado en la creación de riqueza en lugar de la especulación.
Mientras tanto nuestros gobernantes de viaje por París. Digo yo que estaría muy bien que publicaran en la web municipal lo que se han gastado en dicho viaje, dietas, transportes, restaurantes y hoteles. Los ciudadanos tenemos derecho a saber cuánta gente ha ido, qué ha hecho y cuánto se han gastado de nuestro dinero. Esa sí sería una gestión transparente, de verdad. Esa será nuestra exigencia a partir del 22 de mayo para nuestro gobierno y por eso somos una alternativa para cambiar las cosas también en Lorca.
Para terminar un recuerdo para el escritor Ernesto Sábato, D.E.P.
UPyD está contra la ley Sinde
27 febrero 2011 en 21:38 | Escrito en Cultura, Economía, General, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: ciu, internet, Ley Sinde, nolesvotes, pp, psoe, Rosa Díez, upyd
Coloco un par de vídeos sobre la postura de UPyD en el tema de la Ley Sinde:
Empieza la Semana Santa en Lorca
6 febrero 2011 en 21:07 | Escrito en Cultura, Lorca | Dejar un comentarioEtiquetas: bandas, ciudadanos, emociones, lorca, música, pasión, Semana Santa, Teatro Guerra
Mandaba esta mañana un comentario en el twitter desde el Teatro Guerra en el que resaltaba que Lorca parece que ya está en Semana Santa. Los asistentes al concierto de las bandas hemos disfrutado de un par de horas de buena música y pasión. El espectáculo musical ha sido brillante pero aún más la pasión y el sentimiento con el que los intérpretes y el público hemos seguido las diferentes actuaciones.
Parece mentira que este tipo de acontecimientos no cuenten con el apoyo institucional que merecen y se dejen sólo a la buena voluntad de los organizadores cuando deberían ser la prioridad en una política de cultura para los ciudadanos. Es una pena que un apoyo claro y decidido se centre sólo en la publicidad institucional de irse de “finde” a promocionar la semana santa lorquina a Fitur (estaría bien saber lo que ha costado toda esa promoción) pero que luego se olviden de guardar un puñado de euros que signifiquen la auténtica promoción de la fiesta por excelencia de la ciudad: el hacer que los lorquinos puedan disfrutar la música interpretada por sus propios paisanos llena de emoción y de sentimiento.
Me sorprende que los grandes partidos políticos de la ciudad olviden la labor que estas bandas y orquestas de música realizan para alejar a los jóvenes de terrenos peligrosos para darles una actividad de ocio que les realiza como personas. Yo soy profesor de enseñanza secundaria y miro con envidia cómo esos directores de banda son capaces de sacar de esos jóvenes una disciplina y una técnica que ya me gustaría a mí poder disponer en mi aula. Da pena que ese caudal de energía no se promocione de la forma que se merece porque creo que invertir en la juventud es la mejor apuesta de futuro que una sociedad puede hacer.
He echado de menos al Paso Blanco y creo que no debería haberse producido esta ausencia y creo que no debería haberse permitido por parte de todos. Debemos tener claro que la semana santa de Lorca es cosa de todos y se enriquece gracias a la aportación de todos. Sólo será grande, de verdad, si somos capaces de trabajar unidos por hacer disfrutar a los lorquinos.
Sé que me está saliendo una entrada muy pasional y poco dada a mi forma de expresarme pero realmente me siento emocionado cuando veo un grupo de jóvenes de todo tipo con un mismo uniforme que les hace a todos iguales, dirigidos por personas que dedican muchas horas de su tiempo libre o de su familia y un patio de butacas repleto de gente emocionada gritando y aplaudiendo a sus hijos, a sus primos o a sus vecinos. Cuando veo que la gente es capaz de olvidar por un ratito los problemas y se sientan a escuchar emociones y a dar rienda suelta a sus pasiones creo que tenemos la obligación de difundir ese rayo de esperanza entre tanta crisis.
Pronto llega la Semana Santa y espero que ese ambiente que hoy he visto en el Teatro Guerra se vuelva a vivir en las calles de Lorca con todos disfrutando y sintiendo sus colores.
La identidad amenazada
20 enero 2011 en 10:57 | Escrito en Cultura, Ideario político, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: identidad, lengua, pp, psoe, Rosa Díez, senado, traductores
El esperpento se ha hecho realidad y ya disponemos de un senado multilingüístico. Nuestro gobierno da un paso más en ese proyecto de desmantelamiento nacional a cambio de un puñado de votos que le permita seguir desgobernando hasta el fin de la legislatura. Sabe que las elecciones supondrán una derrota sin paliativos y van a agotar su tiempo a costa de acabar con la cohesión y los consensos de los últimos treinta años.
No le preocupa ni romper su propio partido y los socialistas no saben ya dónde meterse y qué requiebros hacer para defender lo indefendible y así son capaces de apoyar las medidas de ajuste económico del gobierno pero, simultáneamente tienen que censurar esa misma política en la Región de Murcia porque la hace el PP y encima viene su “jefe” y los deja con el culo al aire felicitando al mismo Valcárcel.
Oír las explicaciones de los dirigentes socialistas acaba siendo un acto de desquicie colectivo ya que puedes escuchar en el mismo párrafo una afirmación y su contraria con total naturalidad. Un ejemplo más lo daban ayer con el tema de la política nuclear-no nuclear.
En el tema de los traductores en el senado hay argumentaciones inaceptables. Se dice que 350.000 euros no son una parte muy importante del presupuesto para gastar en este tema ya que supone la demostración de la España pluricultural. Tienen razón los que hacen esa afirmación porque hemos de tener en cuenta que si contamos todo lo que las administraciones públicas malgastan en promoción del catalán, euskera, vasco, valenciano, bable, andaluz o murciano ese dinero es poco. Podríamos hablar de la promoción de las escuelas de euskera en Francia financiadas con dinero público, o los miles de euros en publicar cualquier cosa y sin tener en cuenta la calidad sino que no esté escrita en castellano, o el museo del chacolí. Que cada sesión cueste 12.000 euros en traductores es insignificante, dicen, teniendo en cuenta que el propio senado nos cuesta millones y nadie se queja de que no sirva para nada, ¡ahí queda eso!
El problema del dinero no es por la cantidad, es una cuestión de coherencia institucional. No se puede hablar de un gasto absurdo y decir que no importa cuando se están recortando los sueldos a los trabajadores y se limitan las prestaciones sociales y las pensiones. Quizás para el presupuesto del senado no sea nada tirar a la basura todo ese dinero pero cada sesión que se realice con traductores podría financiar el salario de un trabajador que está en el paro durante un año (de un mileurista).
Los únicos que nos hemos opuesto abiertamente a este disparate hemos sido nosotros desde UPyD como lo hemos hecho proponiendo la eliminación de las pensiones de oro de los diputados y también que se retiren los salarios públicos de los Sres que pasan a la empresa privada manteniendo sus pagas. Hasta en eso son lo mismo PP y PSOE porque las han rechazado en votación y tanto Aznar como González las siguen cobrando. Aprovecho aquí para decir que los que afirman que Rosa Díez sigue recibiendo una pensión por su actividad como eurodiputada o ex-consejera del gobierno vasco mienten y así está demostrado en su declaración pública sobre actividades e intereses como diputada nacional: http://www.congreso.es/docinte/000116/000116_e_0000263.pdf Los que afirman que sigue cobrando otros sueldos públicos mienten y si no, que aporten documentación que lo demuestre ya que esta declaración es pública y está aceptada por el congreso de los diputados.
Exigimos que no se malgaste un solo euro porque todos debemos hacer ajustes en nuestra economía y la administración pública debería dar ejemplo delante de todos.
Pero también me parece inaceptable decir que la identidad de 10 millones de españoles queda garantizada porque puedan hablar en una lengua que no sea el castellano en el senado. Olvidan intencionadamente que la identidad de los catalanes, vasco o gallegos está compuesta de elementos tanto de la cultura catalana como de la castellana. Un catalán no ha aprendido el castellano como una segunda lengua sino que tiene ambas como medio de expresión. De hecho existen muchos catalanes, vascos o gallegos que no tienen como lengua o cultura propia otra que no sea la lengua común de todos los españoles. Intentar resaltar la identidad cultural de un catalán sólo con esa lengua es mentir porque en esa identidad forma una parte esencial la lengua y cultura que tiene en común conmigo. No se trata sólo de que usemos el castellano como lengua de comunicación común, es que es algo que nos une con una identidad única a los que vivimos en Gerona o en Murcia. El Quijote pertenece a nuestro acervo cultural tanto como cualquier escritor en eukera, valenciano o andaluz.
Aquellos que intentan defender la identidad propia mediante la anulación de la cultura común son unos simples paletos. Son ellos los intolerantes cuando no permiten a los ciudadanos elegir libremente la lengua en la que expresarnos o educar a nuestros hijos. Todos tenemos derecho a hablar en la lengua que deseemos pero las lenguas deben ser un elemento de comunicación y de encuentro y no se pueden usar como identidad excluyente. Resulta una burla a nuestra inteligencia ver que hay parlamentarios vascos, gallegos o valencianos que han tenido que aprender sobre la marcha esas lenguas (cuatro frases para salir al paso) para poder decir cuatro cosillas en el senado y luego todos en los pasillos o en la cafetería hablarán para entenderse en castellano y no necesitarán pinganillos. España es la diversidad cultural y lingüística y así debería estar presente en todas partes incluyendo el castellano como esencia común a todos nosotros, y a millones de ciudadanos de todo el mundo. Yo propongo que se aprenda catalán, vasco o gallego en todas las escuelas de España y que se defienda allí el castellano como algo propio, tan propio como las otras lenguas que usan. Ser plurilingües es un privilegio y mucho más si una de esas lenguas es vehículo de comunicación de millones de personas en todo el mundo.
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