Gobernar a decretazos también en educación
5 diciembre 2012 en 0:01 | Escrito en Cultura, Educación, General, nacionalismo, Política general | 1 comentarioEtiquetas: educación, Inmersión lingüística, ley, profesores, reforma, Wert
Soy un profesor que ha cumplido mi cuarto sexenio y eso me ha permitido sufrir varias reformas educativas aprobadas por distintos gobiernos tanto del PP como del PSOE. Cuando aprobé las oposiciones aún estaba en vigor la famosa ley de educación de Villar Palasí con la que también estudié. He pasado por la L.G.E., L.O.D.E., L.O.G.S.E., L.O.P.E.G., L.O.C.E. Y L.O.E. (creo que no olvido ninguna). He pasado por B.U.P., C.O.U., E.S.O., ciclos, grados, formación profesional, P.C.P.I, diversificación curricular, secundaria, bachillerato, etc. Además he pasado a usar habitualmente conceptos como evaluación, criterios, contenidos mínimos, objetivos, diversidad, adaptaciones curriculares, capacidades, proyectos, competencias, etc.
En todos estos años mi labor docente se ha ido adaptando a todos estos cambios que, a pesar de la variedad, siempre han seguido una línea muy clara fuera cual fuera la ley a aplicar tanto si venía del PSOE como del PP. Como denominador común puedo asegurar que cada vez el nivel de exigencia a los alumnos ha ido decreciendo, los alumnos saben menos, estudian menos, están peor preparados. Mi trabajo ha pasado de ser un transmisor y presentador de materias a convertirme en una especie de guardador de alumnos que no tienen el más mínimo interés por aprender. Eso no quiere decir que en todos estos años no haya encontrado siempre algunos alumnos que salían de ese proceso degenerativo pero reconozco que acababan aprendiendo “a pesar del sistema”.
Es cierto que todo esto ha permitido universalizar el acceso a la educación secundaria, e incluso a la universitaria, pero ha sido a costa de nivelar desde lo mínimo en lugar de intentar llevar a todos al máximo de su capacidad. Han desaparecido valores como el esfuerzo o la competencia para llegar al simple pasar el tiempo.
En el sistema actual los alumnos van pasando cursos sin demasiado esfuerzo: los más interesados avanzan sin grandes obstáculos mientras un grupo enorme deambulan entre apoyos, programas diversos, cualificaciones profesionales, etc hasta llegar a los 18 años o más. Un alto porcentaje no acaban con la titulación y el resultado es haber pasado seis u ocho años para casi nada ya que a lo más que llegarán es a obtener cualquier título completamente alejado de la realidad laboral a la que se enfrentarán finalmente una vez pasada la etapa escolar.
Todas las leyes educativas se han caracterizado por primar que los alumnos estén escolarizados a cualquier precio sin que importara demasiado la preparación real. Han sido muchas las veces en las que se atendía más el derecho a asistir a clase de alumnos disruptivos que el derecho a aprender de los que verdaderamente estaban interesados. Los profesores nos hemos tenido que perder en burocracias sin fin elaborando informes de todo tipo que no tenían ningún valor real y que se acababan rellenando casi como quinielas.
En todos estos años la labor profesional se ha tenido que desarrollar en los centros educativos gracias al voluntarismo del profesorado. La formación y la preparación de los docentes ha quedado siempre relegada al tiempo libre de los profesores que tenían que compaginar sus horas de clases, su preparación de materiales, corrección de exámentes, etc con asistir a cursos de formación que muchas veces sólo servían para mantener la burocracia de unos centros de formación de profesores verdaderos cementerios de elefantes en los que se refugiaban aquellos que escapaban de la tiza durante un período de tiempo más o menos largo y casi siempre gracias a sus “amistades políticas”. Y sin embargo por la gran mayoría de centros educativos han florecido experiencias enriquecedoras sobre programas de formación basado en la innovación y en la aplicación de las nuevas tecnologías a las enseñanzas. Hemos pasado de enseñar con los métodos del siglo XIX a casi llegar al XXI.
La educación hoy es peor gracias a la aplicación de todas estas leyes que siempre se crearon a espaldas de los docentes, sin contar con ellos. Las leyes de educación se iban aprobando según cada cambio de gobierno permitiendo que cada comunidad autónoma creara su propio sistema independiente. El estado ha ido perdiendo su capacidad principal de garante para que todos los españoles tengamos una educación igual y con las mismas posibilidades. Se ha ido imponiendo un sistema en el que primaba la anécdota sobre lo general de manera que se han acabado parcelando los conocimientos acomodados a los intereses políticos de las autonomías. Todos los gobiernos han apoyado la enseñanza concertada por el miedo a enfrentarse al poder de la iglesia (que controla la gran mayoría de centros privados y concertados).
Todo eso agravado con la imposición de las lenguas de las comunidades sobre la lengua común de todos los españoles hasta límites absurdos como el que un ciudadano no pueda elegir en esas comunidades educar a sus hijos en castellano o que obligan a un inmigrante a escolarizar a sus hijos para que aprendan la lengua particular en lugar de la común. Y en esto han sido todos los partidos iguales: los nacionalistas por imponer modelos de inmersión lingüística que discriminaban al castellano pero con el apoyo de IU y del PSOE o el PP dependiendo de cada comunidad. La situación es la misma en Galicia (PP), Valencia (PP), Cataluña o País Vasco (Nacionalistas, PSOE, IU) o todos en Baleares. Que quede claro que estoy completamente a favor de la defensa del gallego, euskera o catalán y creo que deberían estudiarse como cultura en todo el resto de comunidades igual que se ha estudiado Ciudadanía. Estoy convencido de que la cultura española está embutida tanto del castellano como de las demás lenguas y que esa variedad nos enriquece. De la misma forma creo que las políticas lingüísticas excluyentes del castellano empobrece a los ciudadanos igual que en el franquismo cuando se prohibían. El disparate absoluto llegó cuando incluso los gobiernos autonómicos se saltan las sentencias judiciales que les obligan a ofrecer enseñanza en castellano.
Estoy convencido de que el problema de la educación en España sólo se solucionará cuando todos los partidos y fuerzas sociales se unan para hacer una ley consensuada entre todos y avalada por los propios docentes, una ley en la que prime el derecho a la educación en igualdad y en pluralidad, sin exclusiones y que sea pública de verdad. Debe ser una ley en que se prime el esfuerzo y se den alternativas al que no quiere estudiar, que dé instrumentos a los profesores para que puedan ser autoridad en la clase tanto por el conocimiento como por la disciplina. Una ley cercana al mundo laboral que ofrezca alternativas formativas profesionales cercanas a la realidad social de la comunidad en la que se inserta. Necesitamos una ley que permita la formación de los docentes con un sistema de acceso a la función pública basado en la capacidad y en la renovación con sistemas que garanticen una verdadera formación que nos actualice constantemente en este mundo tan cambiante. Necesitamos que se invierta más en educación en lugar de aumentar la ratio en las aulas, recortar los sueldos y derechos de los profesores o no contratar nuevos profesionales cuando hagan falta (en los centros se han reducido las plantillas en un 10% aproximadamente y los presupuestos se han recortado en un 40% o más)
Para que esto sea posible es imprescindible un estado que establezca los mínimos comunes gracias a recuperar las competencias en educación. Esto no quiere decir que las comunidades autónomas no puedan gestionar los recursos pero debe ser el estado el que garantice que los mínimos sean iguales en todas partes.
Y ahora nos llega el PP con su nueva ley después de sus muchos recortes: una vez más sin consensuarla con nadie y contra todos, una vez más sin contar con los docentes. Y entre todo lo que propone destaca algo que podría ser positivo como pretender garantizar el derecho a aprender el castellano en igualdad de condiciones con el resto de lenguas de España, pero el problema es que dice que esa garantía se apoyará en la enseñanza privada: una vez más se apoya lo privado en detrimento de la educación pública. Una vez más tendremos la lucha absurda entre la izquierda trasnochada que se indignará porque ya no se adoctrina desde la educación para la ciudadanía y una derecha antigua y caduca que impone modelos cercanos al adoctrinamiento ideológico propio más cercano a la religión y los “valores tradicionales”. Unos y otros peleando por lo suyo y olvidando el derecho a formarse que todos los ciudadanos deberían tener y que debería estar garantizado por el estado. De todos modos siempre nos quedará el fútbol (que los toros ya no quedan en muchos sitios por su valor españolistas)
Si los tontos no vuelan, ven aviones que les invaden
24 octubre 2012 en 23:05 | Escrito en General, nacionalismo, Política general | Dejar un comentarioEtiquetas: aviones, Carlos Herrera, Cataluña, entrevista, eurodiputado, ICV, Raúl Romeva
El problema que tiene esto de montar numeritos independentistas por aquello de ocultar los verdaderos problemas de ineficacia e incompetencia es que siempre hay algún tonto que se lo acaba creyendo. Pero resulta que lo peor es cuando ese tonto encima es un cargo público que ha sido puesto ahí, más o menos, con los votos de los ciudadanos para representar sus intereses y resolver sus problemas y por lo que cobra además un buen sueldo.
Y lo cierto es que me cuesta trabajo creer que alguien con el currículo de este eurodiputado de ICV, Raul Romeva, pueda decir tantas tonterías en tan poco tiempo. O es que es así o se lo hace, que no sé yo qué es peor. Lo cierto es que escuchando la entrevista que le ha hecho Carlos Herrera esta mañana empieza uno creyendo que nos están tomando el pelo para acabar de mala leche pensando en que parte de la paga extraordinaria que me van a quitar esta navidad, aunque sea un céntimo, irá a parar a gente como esta.
Terrible es pensar que un presidente de una comunidad autónoma se permita saltarse las leyes fundamentales de su país a la torera y que no pase nada. Terrible es que los que lo votan no le exijan resolver los verdaderos problemas de su comunidad en lugar de seguirle el juego. Pero más terrible es que aquellos que deberían estar para ejercer de contrapeso ante ese tipo de situaciones les hagan el juego como si nada. Y aún peor, si es que es posible, es que aún haya gente que piense votarles otra vez para que sigan cobrando dinero público.
Cuando he terminado de escuchar la entrevista y después de mirar al cielo porque había oído un sonido extraño por la ventana que acabó siendo una simple paloma de la paz, me he lanzado a la aventura para saber qué decía la carta que ha promovido este tal diputado europeo. Y me he encontrado con su propio blog, sus justificaciones y, por supuesto, su carta. Una vez leído todo ya no sé qué pensar y lo que pienso prefiero callarlo por aquello de que no tengo muy claro si no acabaría siendo denunciado.
Cuando pasan estas cosas dudo de que este sea el país que nos merecemos millones de ciudadanos que tenemos que levantarnos todos los días temprano para pelear con nuestros compañeros, jefes, con nuestros amigos, familiares; que tenemos que pelear con nuestra vida para pagar nuestra hipoteca, para llegar a fin de mes, para no perder nuestro puesto de trabajo. Y todo eso mientras unos cuantos, esos que son los verdaderos responsables de que estemos en esta situación, siguen a lo suyo: mirando al cielo con la idea de que de arriba les caerá lo que no son capaces de alcanzar abajo. Y ¿quién se podría apuntar a semejante disparate? como siempre, los que buscan en la calle lo que no pueden hacer en el parlamento, los que pretenden ser más nacionalistas que los nacionalistas, no podía faltar la diputada del PSC de turno.
Y ahora os dejo, creo que hay tanques en la calle porque he oído un ruido muy fuerte por la otra ventana, no sea que nos invada alguien en Murcia porque yo hace algunas semanas pedí la independencia también.
El domingo más de UPyD
19 octubre 2012 en 18:30 | Escrito en General, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: 21O, elecciones, gallego, Gorka Maneiro, José Canedo, parlamento, somoslibres, upyd, vasco
Artur Mas, independencia, recortes y turismo
18 octubre 2012 en 8:55 | Escrito en General, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: Artur Mas, catalanes, duplicidades, independencia, recortes, turismo
Dando un paseo por internet he encontrado esta mañana la entrada de Santiago González en su blog sobre Catalonia tours. No hay mucho más que añadir sobre el grado de idiotez al que algunos que tienen la mente tan estrecha como una de las franjas de la bandera catalana (la independentista tiene menos espacio porque una parte lo ocupa el triángulo y la estrella).
Resultaría anecdótico contemplar tal suerte de tonterías sin fin si no fuera porque están escritas en serio y porque representan el concepto que tienen sobre lo que representa la independencia para algunos. Creo que los estados tienen derecho a decidir sobre su futuro y Cataluña no es una excepción pero creo que esa opción no debería basarse en mentiras burdas que insultan la inteligencia de aquellos que estamos convencidos de que la cultura catalana es una parte fundamental de la cultura de este país por lo que nos aporta y no por lo que nos quita.
El caso es que una cosa me ha llevado a la otra y al final he acabado en la página oficial de la agencia de turismo de Cataluña. Hace tiempo que estoy convencido de que todo esto de la independencia no es más que un intento de ocultar por parte del gobierno nacionalista su nefasta gestión que les ha llevado a no poder pagar la sanidad o la educación por su despilfarro. Instituciones, cargos de representación de todo tipo, organismos oficiales duplicados, subvenciones a campañas promocionales del catalán y Cataluña merman las arcas del gobierno catalán mientras faltan euros para financiar los servicios básicos que deberían cubrirse de forma prioritaria.
Pero ¿por qué no se recorta en todas estas cosas? y ¿por qué socialistas, populares e izquierda unida no denuncian esta situación? La respuesta es sencilla: todos esos organismos representan un lugar en el que colocar amigos o gentes a las que se les deben favores políticos de todo tipo. En esos puestos se les pone un sueldo a la medida del favor que se les debe sin importar nada que ese dinero sale de los impuestos de todos los catalanes (y resto de España) y que por eso no se pueden pagar pensiones, hospitales o escuelas. Y los demás no dicen nada porque también colocan a los suyos en otros muchos lugares, se trata sólo de una tarta en la que se tiene una parte proporcional a la importancia de tu voto en las instituciones de todo tipo.
Sorprende que aparezca en la página de inicio que Cataluña tiene una embajada en el centro de Madrid para todo el estado español. Es decir, Cataluña tiene en Madrid una embajada para promocionar el turismo catalán incluso en Cataluña (aquí ya me empieza a doler la cabeza). Porque digo yo que en estos tiempos que corren y dado que vivimos en un mundo interconectado quizás fuera suficiente con una promoción en redes sociales, que salen gratis, en lugar de pagar el elevadísimo coste que supone mantener esa oficina en el mismo centro de Madrid.
Pero lo curioso viene cuando pinchas sobre la memoria del ejercicio 2011. Me he dado de bruces con la estructura de sus órganos de gobierno imaginando cuánto cuesta mantener sueldos, dietas, viajes y demás gastos de toda esa gente. Y digo imaginar porque cuando he intentado saber lo que cobran en eso sí que no hay ninguna información en ninguna página oficial.
Artur Mas “manostijeras” recorta desde hace meses en servicios fundamentales para los ciudadanos mientras lanza mentiras sobre el injusto trato de esa nación extranjera que para él es España mientras olvida que aeropuertos, autovías y otras muchas infraestructuras en Cataluña, como en el resto de España, depende de inversiones del estado y de Europa. Luego sigue subiendo el nivel amenazando con incumplir la ley esa que le permite ser presidente de una comunidad autónoma y que es la base de la convivencia de todos los ciudadanos. Mas olvida que somos todos los españoles los que tenemos que decidir sobre el futuro de este país tal y como lo dice nuestra propia constitución.
La actitud de Mas intenta ocultar la incapacidad de su actuación para gobernar a los catalanes protegiendo sus derechos básicos y supone una agresión a nuestro sistema democrático. Su actitud desestabiliza todo el sistema principalmente porque es una agresión al estado desde el propio estado.
Más le valdría a Mas defender el derecho de todos los que son sus gobernados y no velar por sus propios intereses partidistas. En lugar de subvencionar la exclusión de la cultura española en Cataluña su trabajo debería ser el de garantizar que los catalanes tengan los mismos derechos que el resto de los españoles y que todos juntos intentemos alcanzar el nivel que disfrutan en otros países de Europa. Demasiado trabajo para alguien más preocupado de sentar su propio culo en una silla.
Y yo pensaba hoy hablar de educación…
Para prevenir y erradicar la discriminación lingüística
25 septiembre 2012 en 18:49 | Escrito en Educación, General, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: Carlos Martínez Gorriarán, ciudadanos, derechos, discriminación, lenguas, lingüística, nacionalistas, upyd
Nada que añadir a lo que dice el diputado de UPyD Carlos Martínez Gorriarán:
Contra el nacionalismo chantajista y cateto
19 septiembre 2012 en 17:18 | Escrito en Cultura, Economía, General, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | 5 comentariosEtiquetas: Cataluña, catetos, chantajistas, concierto económico, insolidarios, nacionalistas, pactos fiscal
Algunos llevamos ya bastante tiempo poniendo de manifiesto la gravedad de la deriva nacionalista y las consecuencias que ésta tiene para el conjunto del estado español aunque parece que es a partir del día 11 de septiembre cuando se han puesto en evidencia. Esta entrada se han realizado desde la perspectiva de aquellos que creemos que el nacionalismo es una ideología retrógrada, analfabeta y causante de algunos de los peores males de nuestra historia.
En cualquier definición de la ideología nacionalista siempre aparece el concepto de la identidad basada en cuestiones como la cultura, la lengua o el territorio y en ella siempre se añade una acción política tendente a establecer separación entre ciudadanos a partir de las diferencias culturales. No habría nada que decir sobre la cuestión de favorecer manifestaciones culturales de cualquier tipo puesto que todas nos enriquecen como seres humanos y así deben ser defendidas. El problema surge cuando el nacionalista lo que hace es reclamar la exclusividad de la cultura propia mediante la negación de las restantes. Este paso último es el que aplica todo nacionalista en su acción política y es el que lleva al enfrentamiento, la segregación y la desigualdad frente a los que no son “como nosotros”. Además también pone de manifiesto el carácter cateto de quien sólo valora lo propio despreciando lo que viene de fuera. Cada vez me recuerda más el nacionalismo catalán, vasco, gallego, etc. a aquel movimiento nacionalista del franquismo.
El nacionalismo entendido como reivindicación política de unos privilegios se basa en cuestiones como derechos históricos o de los territorios olvidando que los derechos siempre residen en los ciudadanos y que estos deben ser tratados de igual manera por los gobiernos independientemente de sus diferencias culturales, de idioma o de territorio. Por supuesto que tal planteamiento teórico es sólo una aspiración en la sociedad mundial pero al nivel de los estados es un concepto básico que debe ser considerado como el primero de los principios y base para eliminar cualquier tipo de discriminación desde las instituciones.
Son incultos aquellos que no entienden que la riqueza cultural de Cataluña está tanto en lo catalán como en lo castellano. Son analfabetos los que renuncian a una parte de su identidad cultural para reivindicar la otra porque es falso que la cultura castellana sea algo extraño y añadido al mundo catalán, vasco, gallego o murciano. Son catetos aquellos que basan su identidad cultural en ver un cartel escrito dos veces de la misma forma simulando una diferencia innecesaria. Ambas culturas son la esencia que permite entender la sociedad y la cultura de una nación que basa su riqueza en la variedad y en la tolerancia. Los que ahora ponen en duda todo esto desprecian el esfuerzo de muchas generaciones por establecer una convivencia que nos favorece en aquello que nos une y que es indisoluble, sin que eso signifique que se tenga que hacer monocromática.
Los que ahora piden gestionar los recursos propios lo hacen desde la insolidaridad y la injusticia, lo hacen olvidando que sociedades como la catalana o la vasca basan su riqueza en las aportaciones económicas de generaciones de ciudadanos de todos los rincones de España que han trabajado para esa sociedad abandonando sus lugares de origen. Son ellos los que olvidan que gran parte de su riqueza se basa en unas relaciones comerciales favorables o en unos medios de transporte que han desarrollado más estos territorios a costa de los del resto. Aún recuerdo cuando yo era pequeño y vivía en Cataluña el viaje en coche desde Cadaqués a mi pueblo (Loja). Entonces era fácil saber dónde el estado había invertido el dinero de todos sólo con comparar las autopistas (sí eran de peaje, pero eran autopistas) con la carretera nacional que cruzaba el Puerto de la Mora y muchas otras más de Tarragona hacia el sur. El progreso económico de estos territorios no sería comprensible sin el resto de los españoles.
El verdadero problema del nacionalismo reside, no obstante, en aquellos partidos nacionales que han permitido la deriva nacionalista. El tema nacionalista no es un problema de Cataluña o del País Vasco sino que es un problema de España. España es una nación porque hay una constitución aprobada por la inmensa mayoría de los españoles y en la que se establecen las reglas del juego para todos. Este es el argumento base que todos intentan ocultar para no afrontar la situación. Los españoles han decidido convivir con esas reglas y deberán ser los españoles, todos, los que decidamos si queremos cambiarlas o no.
Esta afirmación se hace más evidente cuando vemos a esos ciudadanos españoles que pretenden romper el estado pero que siguen participando en la toma de decisiones de España, proponen leyes o reclaman ayudas económicas. Ya lo dice el refrán: “no se puede estar en misa y repicando”. Así lo ponen en evidencia las intervenciones de Carlos Martínez Gorriarán e Irene Lozano:
Ha sido la inoperancia y la permisividad de PP, PSOE e IU la que ha dado alas a los que sólo buscan lo propio sin mirar el interés general. Han sido ellos los que han competido con los nacionalistas por un puñado de votos sin tener en cuenta que los derechos de todos priman sobre los de unos pocos. Hace demasiado tiempo que se mantiene la injusticia del sistema fiscal vasco y navarro y por eso ahora los catalanes pretenden aplicárselo en lugar de luchar porque todos tengamos los mismos derechos.
A partir de esa tolerancia de los grandes partidos ex-nacionales, pro-nacionalistas de pega, se monta la gran mentira del derecho a la autodeterminación y la independencia bajo el supuesto del expolio nacional y el trato injusto. De ahí viene ese alegato populista de que la gente habla en la calle y hay que escucharla cuando conviene en lugar de defender el derecho constitucional de la representación mediante el voto. La unidad de España es clave para preservar la igualdad de todos los ciudadanos.
Todos sabemos que esto de la independencia es sólo una cortina de humo que busca tapar la nefasta gestión política y económica de los gobiernos de estas comunidades autónomas (esa que ha gastado en embajadas, traductores o cartelería en lugar de pelear por el derecho a una eduación pluricultural y que ha recortado en sanidad o en educación) pero no debemos permitir que el dinero que aportamos todos acabe financiando las quimeras de los insolidarios, chantajistas y catetos. Ante el vicio de pedir siempre nos quedará la virtud de no dar, o al menos eso debería hacer mañana el presidente de “todos los españoles” ante el president de “todos los catalanes” y parte del estado nacional.
Por la independencia del Reino de Murcia
12 septiembre 2012 en 14:21 | Escrito en huelga, Ideario político, nacionalismo, Política general | 5 comentariosEtiquetas: cultura, estado, identidad, independencia, lengua, Murcia, nación, reino
Después de ver cómo en este país comienza a estar a precio de saldo eso de pedir la independencia y tras una profunda reflexión sobre los argumentos aportados por otros territorios, modelo a seguir en este tipo de reivindicaciones, he llegado a la conclusión de que es imprescindible para Murcia solicitar la independencia del resto del estado español y reclamar la incorporación de este nuevo estado a la comunidad económica europea como socio de pleno derecho.
La primera cuestión que me ha llevado a esta conclusión ha sido la convicción con la que Euskadi y Cataluña la reclaman desde hace algunos meses: si es tan buena para ellos seguro que nosotros también le podremos sacar partido. La otra circunstancia que me anima a pedirla es ver que el estado español actualmente parece no tener demasiada preocupación por que algunas partes periféricas de su territorio tomen un camino propio, es más, incluso alientan esas reivindicaciones por un PP y un PSOE que se han convertido en reinos de taifas en los que pueden seguir colocando a los suyos independientemente de que estemos en uno o varios estados.
Por los derechos históricos no hay problema, nos los podemos inventar o reinventar. Murcia tuvo una identidad histórica desde los reinos de taifas, la identidad cultural se manifiesta con una reconquista uniforme y el establecimiento de un sistema social y político basado en instituciones como los consejos de los hombres buenos y demás tribunales reguladores de la huerta y de los derechos de riego. Esa identidad política debe ser el motor sobre el que basar nuestras reivindicaciones históricas junto a los estatutos concedidos a las ciudades. Si no existen algunos, no importa, nos los podemos inventar tal y como hacen en otros sitios. En cuanto a la represión franquista podemos poner multitud de ejemplos y alegar nuestra lucha contra el fascismo centralista que impidió que nuestra tierra se desarrollara con una economía acorde a su historia.
Es verdad que nunca tuvimos reyes propios pero tampoco los tuvieron los vascos ni los catalanes. Y podemos considerar que el territorio histórico del Reino de Murcia tuvo entidad como tal primero en los reinos de taifas y luego como jurisdicción administrativa bajo la ocupación de la corona de Castilla. Como podéis ver tenemos tantos derechos históricos como el que más. Además este último argumento me lleva a realizar reivindicaciones territoriales acordes a nuestra historia. Almería, Alicante y Albacete deben incorporarse en su mayor parte al nuevo estado murciano. La cultura, la historia y las costumbres comunes así lo aconsejan. Hablamos una misma lengua y compartimos una misma forma de ver la vida.
Para aquellos que consideren que tener una lengua propia es fundamental para identificar a un territorio como estado les recordaré que los valencianos o los baleares fundan su identidad independiente de Cataluña basadas en lenguas “completamente diferentes” y que incluso se llaman de forma distinta. Para el idioma murciano sólo será necesario poner a un grupo de estudiosos de la lengua de la huerta a hacer una gramática propia con fonética y escritura diferente del resto de lenguas del estado y así pasaremos de una variedad dialectal a una verdadera lengua. El resto sólo consistirá en duplicar los rótulos en los carteles aunque digan lo mismo, como ejemplo podemos tomar lo que hacen los asturianos.
La identidad cultural vendrá marcada por los enormes valores que Murcia ha aportado a la cultura universal y a la política de este país. Pérez Reverte será la punta de nuestra identidad cultural, si no está muy de acuerdo ya le daremos alguna subvención o incluso algún puesto en nuestro nuevo ministerio de cultura y educación. Saavedra, Cascales, Castillo Puche o Carmen Conde pasarán a engrosar nuestro acervo cultural propio junto a personajes públicos de la talla del Conde de Floridablanca. Esta identidad no es necesario que esté establecida ya en la base de nuestra sociedad porque unos años de educación propia en la que las horas de lengua o de historia pasen a ser horas de lengua murciana y de historia del reino de Murcia harán el resto hasta murcianizarnos de la misma forma que llevan años haciéndolo en territorios como en el País Vasco.
Por el dinero no hay problema porque la deuda histórica que el estado vecino tiene con el nuevo estado murciano deberá ser saldada por medio de un nuevo pacto fiscal en el que los murcianos no tengamos que dar ni un euro a los españoles. Eso nos dará dinero para establecer embajadas culturales en todo el mundo que vendan nuestra imagen de ciudadanos mediterráneos, amantes de la tierra árida y de las huertas fértiles de nuestros ríos. Además nos permitirá crear un sistema de producción de agua que completarán los fondos europeos una vez nos hayamos integrado en la Comunidad como estados de pleno derecho, que para eso entramos en ese club. Por supuesto partimos de un déficit cero porque las deudas contraídas hasta ahora han sido del estado español, que es quien debe asumirlos.
Bandera, himno y demás ya los tenemos. Quizás perdamos algo con lo de la selección de fútbol pero dado el nivel de inmigración de nuestra comunidad y la modernización de instalaciones deportivas que pensamos hacer con los excedentes económicos que nos dé nuestra nueva situación seguro que en pocos años podemos estar a la altura del resto de estados independientes del antiguo reino de España.
¿Os parece absurdo todo lo que he argumentado hasta aquí? Pues igual de absurdo me parece a mí escuchar todos los días las reivindicaciones independentistas de vascos o catalanes y, sin embargo, me las tengo que tragar como hechos consumados contra los que nadie puede hacer nada. Como diría Vargas Llosa.
Los verdaderos responsables de esta crisis
6 abril 2012 en 11:54 | Escrito en Diario, Economía, Ideario político, nacionalismo, Política general, upyd | 2 comentariosEtiquetas: administraciones, alternativa, austeridad, autonomía, coherencia, despilfarro, duplicidades, pp, privilegios, psoe, upyd
Últimamente es frecuente leer o escuchar a los diferentes analistas políticos poner en duda la viabilidad del sistema autonómico español. Incluso la prensa internacional habla de la poca eficiencia de la administración autonómica española como causa fundamental de la precaria situación que atraviesa nuestro país y de la poca confianza que genera en el exterior.
Acaban de descubrir algunos que nuestra administración presenta un auténtico caos en el que reina la falta de organización y coordinación.
Es frecuente escuchar (incluso el PSOE lo planteó en la pasada campaña electoral en un intento de sacar tema incluso de lo que ellos mismos habían generado) que las diputaciones son un anacronismo caro que cumple funciones que deberían asumir las comunidades autónomas. También oímos que la administración presenta duplicidades de funciones entre los gobiernos locales, autonómicos y del estado. Por poner sólo otro ejemplo, dicen que han sido creados miles de organismos, entes, cargos y organizaciones que se multiplican sin sentido acumulando presupuestos que gastan en propaganda o en despachos y sueldos para “amigos” del partido de turno. Incluso los más osados hablan de que la administración autonómica necesita que nos sentemos todos a replantearla estableciendo un techo competencial similar para todos los españoles en el que se garanticen unos servicios comunes en cualquier lugar del territorio independientemente del lugar en el que se viva y con una financiación igual en la que se tengan en cuenta principios de equilibrio y solidaridad que entienda que España es un estado vertebrado en administraciones autonómicas que están al servicio del ciudadano y no a la inversa.
Mientras dicen todas estas cosas suelen olvidar mencionar dos aspectos fundamentales: quiénes han sido los que han creado este monstruo y quién inició este debate hace ya algunos años.
Sí, este estado autonómico es ineficaz, desmesurado, despilfarrador e insolidario: pero los que han propiciado ese sistema han sido los dos grandes partido que en este país han copado casi todo el poder en los últimos 30 años, apoyados por una IU más preocupada por coger un cargo por aquí o por allí (sin importarle apoyar al psoe, al pp o a los nacionalistas o los proetarras). También apoyados por unos partidos nacionalistas tremendamente reaccionarios e insolidarios miopes ante un concepto de estado que quede vertebrado para atender mejor a sus ciudadanos. Unos nacionalismos que han buscado rapiñar privilegios a costa de los demás con la idea errónea de que son los territorios y no los ciudadanos los que tienen derechos.
Lo más grave es que ese concepto nacionalista en lugar de haber sido contrarrestado por los grandes partidos nacionales ha sido copiado por los reyezuelos autonómicos de las otras comunidades en una guerra sin cuartel por controlar el agua, el aire o por tener infraestructuras de todo tipo, aunque luego no sirvan para nada.
El resultado de todo esto ha sido que el se ha desperdiciado el dinero en aeropuertos, AVEs, auditorios, centros culturales, plazas monumentales y todo tipo de excentricidades repartidas por comunidades y municipios que nos han endeudado hasta mucho más allá de lo que nos podíamos permitir. Se invierte en lenguas autonómicas sin tener en cuenta la calidad de lo que se financia basados en la falsa idea de una persecución que justifica el abandono de la lengua y la cultura comunes a todos. Se ha invertido en lo que nos divide en detrimento de lo que nos une. Se apuesta por 17 modelos educativos, de justicia, de sanidad, etc. que son inviables porque son incompatibles entre ellos.
El otro gran olvido de los analistas es que este debate ya lo planteó UPyD hace mucho tiempo (informe presentado en abril de 2010), cuando nadie hablaba de crisis y todo el mundo decía que éramos una economía de primera. Entonces ya se dijo que había duplicidad de competencias, que sobraban entes autonómicos de todo tipo, que había empresas públicas que no hacían nada. UPyD dijo que era imposible asumir un sistema de gasto en infraestructuras que se basaba en cupos territoriales en lugar de hacer estudios de viabilidad y de eficiencia. UPyD habló de que había que establecer un sistema de financiación autonómica y municipal igual para todos y basada en los principios de servicio a todos los ciudadanos y solidaridad para disminuir las desigualdades. UPyD dijo que había que sentarse a redefinir el estado que teníamos para redistribuir competencias de modo que es estado pudiera garantizar iguales servicios básicos para todos en sanidad, educación, justicia o territorio.
Cuando UPyD dijo todo eso se le acusó de nacionalista español, de fascista, de luchar contra los derechos autonómicos. Se dijo que UPyD era un partido centralista y muchas otras cosas que se pueden ver sólo con repasar la hemeroteca.
Nadie puntualizó que UPyD proponía un estado autonómico de gestión y que la única diferencia era que la visión común debía primar sobre la territorial. Lo que defiende es mantener lo que tiene de bueno una gestión cercana a los ciudadanos basada en las prioridades de cada comunidad pero preservando los principios de igualdad y solidaridad.
Luego, cuando se comenzó a hablar de privilegios, de despilfarros o de ineficiencia, cuando los representantes en las administraciones locales y autonómicas de UPyD comenzaron a renunciar a dietas, coches oficiales y privilegios de todo tipo, entonces se dijo que eran populistas y demagogos.
Ahora el PP nos asfixia con todo tipo de recortes sociales y nos los vende como algo imprescindible pero no es verdad: podría haberse evitado si Valcárcel, Camps, Matas, etc. hubieran sido austeros desde hace mucho tiempo. Podrían haberse evitado si hubieran hecho una oposición dura frente a los despilfarros de los socialistas en Andalucía o Extremadura o Galicia. Podrían haberse opuesto a las políticas nacionalistas de gastar lo propio y lo ajeno. Podrían haber puesto coto a todo eso cuando el gobierno Aznar tuvo la oportunidad de hacerlo.
Pero no solo eso, podrían comenzar por establecer un sistema más justo de contribución en el que los que más tienen paguen más, en el que los bancos devuelvan todo el dinero que se les ha dado y que es de todos nosotros. Podrían dejar de gastar en los aeropuertos que siguen construyendo para invertir en educación y en sanidad. El gobierno podría eliminar todos esos miles de organismos oficiales que mantienen presupuestos inasumilbles mientras no hay ni migajas para los ciudadanos que sufren tragedias (en Lorca sabemos bien lo que eso es). Y podrían haber generado un sistema para controlar el gasto de las comunidades igual que Europa hace con todos los países (que se lo digan al propio Rajoy).
Todo eso no lo han hecho ni unos ni otros y así nos ha ido, ellos son los responsables de la situación en la que nos encontramos, con la complicidad de unos medios de comunicación que siguen tapando sus vergüenzas para seguir recibiendo las subvenciones que necesitan para sobrevivir. Eso es lo que les molesta tanto de UPyD, su coherencia, y eso es lo que poco a poco van viendo los ciudadanos en ese proyecto que representa una alternativa real a la alternancia de los de siempre. Lo intentarán mantener gracias a una ley electoral injusta que les sobrerepresenta y que limita el derecho de los ciudadanos a que escuchen su voz, como ha ocurrido hace poco en Andalucía pero ya ocurrió antes en las generales o aquí en Murcia.
Reforma laboral versus ilegalización de Amaiur
17 febrero 2012 en 9:56 | Escrito en Diario, Economía, General, Ideario político, nacionalismo, Política general, Terrorismo, upyd | 1 comentarioEtiquetas: actividad, amaiur, bildu, diputados, ex-presidentes, ilegalización, pp, privilegios, psoe, reforma labora, upyd
Tuvimos anoche una discusión en twitter con el dirigente local socialista @JAHurtadoLorca a partir de un mensaje suyo en el que censuraba que UPyD hubiera planteado el tema de las ilegalizaciones de Amaiur y Bildu en el congreso mientras los demás grupos estaban centrados en el tema de la reforma laboral.
Creo que este tema es lo suficientemente complejo como para dar una simple respuesta de 140 caracteres y por eso utilizo este espacio para hacer algunas aclaraciones.
Primero me gustaría decir que resulta sorprendente que un responsable político no esté al tanto de la actividad parlamentaria de los diferentes grupos del congreso. En este mismo blog puede ver las distintas intervenciones de nuestros diputados en las comisiones de defensa, hacienda, justicia, educación, agricultura, cultura, fomento (este último con una reflexión muy cercana a nuestra situación actual en Lorca y que manifiesta el grado de información y preparación de nuestros diputados nacionales), o incluso puedes ver a Toni Cantó hablando sobre los fondos mineros. Toda esta actividad para sólo cinco diputados contrasta con la de un grupo parlamentario enorme que apenas hemos visto intervenir en el congreso salvo para decir que van a ir a la huelga y sacar la oposición que no quieren hacer en el parlamento a la calle.
Resulta sorprendente que esta crítica se haga desde el PSOE, un partido que se tiró meses negando la crisis, luego viendo brotes verdes, luego retrasando tomar decisiones por las elecciones, después tomando decisiones que atentaban claramente a los derechos sociales de los ciudadanos y que por último, tras un descalabro electoral sin precedentes en sus filas, se enzarza en una lucha interna por el poder mientras el propio partido se fragmenta en mil pedazos. Resulta sorprendente después de ver las fotos subidas por @tonicanto1 de un congreso vacío de parlamentarios socialista, y de los demás grupos.
Si quiere conocer la postura de UPyD sobre la reforma financiera del gobierno puede leer el blog de nuestro diputado @aanchuelo y ver sus intervenciones, o puede escuchar a Toni Cantó hablando sobre algunos de esos aspectos en RNE. UPyD se pronuncia en este y todos los demás temas de actualidad, y en los que no lo son tanto pero que consideramos imprescindibles para la regeneración democrática de este país.
Pero si quiere entender por qué UPyD lleva el tema de las ilegalizaciones entre sus prioridades debería leer el programa electoral y comprendería que UPyD es un partido nacido para ser consecuente con sus planteamientos y entre la base de ellos está en luchar por la igualdad de todos los españoles en cualquier lugar del territorio porque UPyD es un partido nacional. Entenderá que se luche por la defensa de la libertad en el lugar en el que unos asesinos intentan destruir nuestras instituciones con la promesa de dejar de matarnos. Por eso defendemos que todos los ciudadanos puedan elegir libremente la lengua en que quieren que sus hijos sean educados, por eso luchamos contra unos derechos históricos como los conciertos fiscales que son injustos para el resto de España.
UPyD no es una federación de partidos nacionalistas, como el PSOE, sino un partido nacional que defiende lo mismo en todas partes. Cuando hacemos un congreso no vamos en representación de territorios sino en defensa de ideas que puedan ser útiles para toda España y no peleando por nuestros privilegios a costa de los otros. La acción política de UPyD quedó marcada hace tiempo en un congreso nacional que aprobó una ponencia política en la que se instaba a todos los responsables del partido a luchar por unos principio entre los que sobresale la defensa de las instituciones frente a los violentos que son coartada de los asesinos y pretenden hacer a los verdugos víctimas y viceversa.
El Partido Popular dijo muchas veces en campaña que había que actuar contra Amaiur y contra Bildu y por eso ahora se le exige que cumpla con este posicionamiento. Se les insta a actuar contra ellos porque hay evidencias claras de que son el brazo político de ETA y por eso deben estar fuera de las instituciones.
Es el gobierno del partido popular el que parece haber cambiado su discurso al respecto y ahora cree que hay que ser prudente y esperar la resolución de los tribunales para este tema, aunque parece que su postura con la ley del aborto no ha sido igual porque han actuado ya antes de conocer la sentencia del constitucional.
Claro que se puede entender cuando se considera demagógico y populista que se intenten recortar el dinero que reciben los ex-presidentes de gobierno españoles y se vota en contra porque supone poco dinero, eso con la que está cayendo se lo podemos explicar a los más de cinco millones de personas que no tienen trabajo y no tienen ni para lo imprescindible. Eso cuando lo que debería hacer la clase política es comenzar por dar ejemplo. Pero una vez más PP y PSOE se ponen de acuerdo anteponiendo sus intereses particulares a la regeneración democrática que este país necesita y reclama.
Y esta es la respuesta de todos: una imagen vale más que mil palabras
Otro día podemos hablar del apoyo del PSOE a las cajas de ahorros para seguir controlando sus consejos de dirección, recibiendo dinero sus representantes y tomando préstamos en condiciones especiales.
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