Cuando digitalizar se convierte en arma política
5 marzo 2013 en 10:53 | Escrito en Educación, General, Política general | Dejar un comentarioEtiquetas: digitalizar, educación, innovación, recortes, Sotoca, TIC
Leemos estos días que la consejería de educación de Murcia ha puesto en marcha un proyecto nuevo con la intención de digitalizar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Vende en todos los medios de comunicación la excelencia de dicho proyecto basado en la aplicación de recursos TIC de última generación como demostración de que, a pesar de los recortes de inversión, se puede innovar en esto de dar clase.

Se nos dice que los centros educativos ofertarán la posibilidad de enseñar por los métodos tradicionales o utilizando las últimas tecnologías en esto de tabletas, pizarras digitales y digitalización de materiales educativos. Se garantiza la continuidad del proyecto para los cuatro años de secundaria obligatoria y se dice que será una opción a elegir libremente por los padres de los alumnos.
Vende muy bien eso de innovar en educación en tiempos de crisis, queda estupendo que los medios de comunicación nos presenten a un consejero centrado en la modernización de la educación en lugar de presentarnos la imagen de quien aumenta horas lectivas a los docentes, recorta sueldos, aumenta la ratio en las aulas y, en definitiva, hace que nuestro sistema educativo sea peor hoy que hace unos años.
Para los que estamos convencidos de esto del uso de las TIC en el aula nos asaltan algunas dudas que nadie se molesta en contestarnos. Para empezar no se habla de cuánto dinero se va a invertir en este proyecto, cuándo se va a invertir ni cómo.
No se define el termino tableta, no sabemos si se usarán los ipad, las galaxy o tabletas de bajo coste, no se habla del sistema operativo a utilizar, ni de que junto a la tableta cada alumno deberá disponer de un ordenador con el que manejar los contenidos de la tableta. No se habla de las aplicaciones que se van a utilizar, ni quién los va a pagar. Ese gasto de material tecnológico por parte de las familias puede suponer, a priori, una discriminación para aquellas que no puedan hacer esta inversión tecnológica y, mucho más importante, mantener los equipos durante los cuatro años del proyecto y reponerlos si se deterioran o quedan obsoletos.
Se habla de uso de nuevas tecnologías cuando las redes wifi de los centros son de una capacidad mínima y no están disponibles muchos días. Difícil será que una clase completa se pueda conectar con sus tabletas a internet sin que la red del centro se “caiga”. El profesor deberá organizar una sesión física para cuando la tecnología digital falle (día sí, día también).
Claro que quizás lo que se está proponiendo es una digitalización de los materiales, pero eso qué supone: ¿qué se van a pasar a pdf los libros de texto y punto? Parece que poca innovación tecnológica se puede realizar si lo único que tenemos es el mismo libro de texto pero en lugar de llevarlo en papel lo podemos meter en una tableta con un lector de pdf. También resulta difícil creer que las editoriales van a ofrecer fácilmente sus materiales en forma de auténticos hipertextos con los que los profesores puedan trabajar de verdad modificando tareas, contenidos, formatos, etc. Decir que digitalizar e innovar es hacer esto parece más bien algo de tomar el pelo que otra cosa. A no ser que lo que hagan sea vender los libros de texto por un par de euros menos pero sin papel: negocio redondo una vez más para las editoriales que volverán a cambiar cuatro cosas para decir que los materiales son nuevos.
Se habla del uso de las pizarras digitales, ese gran invento que debe haber supuesto un gran negocio para el que se dedica a venderlas (como lo supuso para el que vendió por toda la comunidad esas pdas tan caras no hace muchos años). Las clases se van llenando de esos caros aparatos pero muchas veces la utilidad real que suelen tener es la de usarlas como proyectores de películas o presentaciones en power point. Incluso para muchos sólo se trata de sustituir la tiza física por un rotulador especial que se borra con un trapo.
Y luego viene lo de la formación del profesorado. Para realizar una renovación tecnológica de verdad sería necesario ofrecer programas de formación completa a los docentes para que puedan usar recursos como las aulas virtuales, los blogs educativos, todo tipo de aplicaciones que están en el mercado, el uso de youtube, etc. Para llevar esa tecnología a las aulas sería necesario un verdadero plan de formación del profesorado muy alejado de la actual situación de absoluta precariedad en los Centros de formación de profesores, casi todos cerrados y ofreciendo sólo cursos on-line que salen más baratos que los presenciales.
Los profesores que trabajen con este sistema deberán realizar su propio proceso de reciclaje en su tiempo libre, leyendo tutoriales sobre manejo de herramientas diversas que les permitan crear sus propios materiales para uso en clase, esa sí sería una verdadera digitalización del trabajo docente y no pasar los libros a pdf. Por cierto ¿se les va a dar un ipad a cada profesor para realizar su trabajo junto a un ordenador para su uso profesional? es como el albañil que lleva su carretilla de casa, el obrero de la fábrica de coches que usa su destornillador particular, o el pintor que trabaja con su propio juego de brochas.
Se habla de innovación pero nadie le ha explicado al consejero lo que supone trabajar por competencias, lo que representa trabajar por proyectos de forma coordinada en los centros educativos. Difícilmente se producirá una renovación en la educación mientras lo que se haga sea sólo poner parches a los recortes.
Por qué no nos explica el consejero los principios teóricos en los que se basa su proyecto, por qué no nos dice con qué docentes ha contado para llevarlo adelante. Nos debería contar a qué tipo de acuerdos ha llegado con editoriales o creadores de aplicaciones para hacer viable todo esto. Podría comenzar por explicarnos el plan de formación del profesorado que tiene pensado llevar adelante para que verdaderamente se puedan cumplir los objetivos. Como siempre los políticos legislan de espaldas a la realidad y sin tener en cuenta la opinión de los que estamos “a pie de obra”. Yo sólo hubiera necesitado un par de tardes con el consejero para explicarle cómo invertir dinero para hacer que mejore de verdad la práctica docente en los centros.
En definitiva, parece más bien un lavado de cara frente a los recortes que el político de turno hace abusando de la buena voluntad de los profesores y de su profesionalidad. 25 centros de la región cogerán a un grupo de privilegiados alumnos que acabarán haciendo lo mismo que siempre, más o menos y de lo que nadie se acordará dentro de unos meses. Mientras tanto el resto de alumnos no tienen profesor sustituto durante 15 días, no tienen programas de apoyo, cada vez son más en el aula y no pueden elegir optativas porque son muy caras. En los centros hay menos profesores pero más alumnos. Los profesores trabajan más horas y cobran menos, reciben menos formación pero más cargas burocráticas.
Gobernar a decretazos también en educación
5 diciembre 2012 en 0:01 | Escrito en Cultura, Educación, General, nacionalismo, Política general | 1 comentarioEtiquetas: educación, Inmersión lingüística, ley, profesores, reforma, Wert
Soy un profesor que ha cumplido mi cuarto sexenio y eso me ha permitido sufrir varias reformas educativas aprobadas por distintos gobiernos tanto del PP como del PSOE. Cuando aprobé las oposiciones aún estaba en vigor la famosa ley de educación de Villar Palasí con la que también estudié. He pasado por la L.G.E., L.O.D.E., L.O.G.S.E., L.O.P.E.G., L.O.C.E. Y L.O.E. (creo que no olvido ninguna). He pasado por B.U.P., C.O.U., E.S.O., ciclos, grados, formación profesional, P.C.P.I, diversificación curricular, secundaria, bachillerato, etc. Además he pasado a usar habitualmente conceptos como evaluación, criterios, contenidos mínimos, objetivos, diversidad, adaptaciones curriculares, capacidades, proyectos, competencias, etc.
En todos estos años mi labor docente se ha ido adaptando a todos estos cambios que, a pesar de la variedad, siempre han seguido una línea muy clara fuera cual fuera la ley a aplicar tanto si venía del PSOE como del PP. Como denominador común puedo asegurar que cada vez el nivel de exigencia a los alumnos ha ido decreciendo, los alumnos saben menos, estudian menos, están peor preparados. Mi trabajo ha pasado de ser un transmisor y presentador de materias a convertirme en una especie de guardador de alumnos que no tienen el más mínimo interés por aprender. Eso no quiere decir que en todos estos años no haya encontrado siempre algunos alumnos que salían de ese proceso degenerativo pero reconozco que acababan aprendiendo “a pesar del sistema”.
Es cierto que todo esto ha permitido universalizar el acceso a la educación secundaria, e incluso a la universitaria, pero ha sido a costa de nivelar desde lo mínimo en lugar de intentar llevar a todos al máximo de su capacidad. Han desaparecido valores como el esfuerzo o la competencia para llegar al simple pasar el tiempo.
En el sistema actual los alumnos van pasando cursos sin demasiado esfuerzo: los más interesados avanzan sin grandes obstáculos mientras un grupo enorme deambulan entre apoyos, programas diversos, cualificaciones profesionales, etc hasta llegar a los 18 años o más. Un alto porcentaje no acaban con la titulación y el resultado es haber pasado seis u ocho años para casi nada ya que a lo más que llegarán es a obtener cualquier título completamente alejado de la realidad laboral a la que se enfrentarán finalmente una vez pasada la etapa escolar.
Todas las leyes educativas se han caracterizado por primar que los alumnos estén escolarizados a cualquier precio sin que importara demasiado la preparación real. Han sido muchas las veces en las que se atendía más el derecho a asistir a clase de alumnos disruptivos que el derecho a aprender de los que verdaderamente estaban interesados. Los profesores nos hemos tenido que perder en burocracias sin fin elaborando informes de todo tipo que no tenían ningún valor real y que se acababan rellenando casi como quinielas.
En todos estos años la labor profesional se ha tenido que desarrollar en los centros educativos gracias al voluntarismo del profesorado. La formación y la preparación de los docentes ha quedado siempre relegada al tiempo libre de los profesores que tenían que compaginar sus horas de clases, su preparación de materiales, corrección de exámentes, etc con asistir a cursos de formación que muchas veces sólo servían para mantener la burocracia de unos centros de formación de profesores verdaderos cementerios de elefantes en los que se refugiaban aquellos que escapaban de la tiza durante un período de tiempo más o menos largo y casi siempre gracias a sus “amistades políticas”. Y sin embargo por la gran mayoría de centros educativos han florecido experiencias enriquecedoras sobre programas de formación basado en la innovación y en la aplicación de las nuevas tecnologías a las enseñanzas. Hemos pasado de enseñar con los métodos del siglo XIX a casi llegar al XXI.
La educación hoy es peor gracias a la aplicación de todas estas leyes que siempre se crearon a espaldas de los docentes, sin contar con ellos. Las leyes de educación se iban aprobando según cada cambio de gobierno permitiendo que cada comunidad autónoma creara su propio sistema independiente. El estado ha ido perdiendo su capacidad principal de garante para que todos los españoles tengamos una educación igual y con las mismas posibilidades. Se ha ido imponiendo un sistema en el que primaba la anécdota sobre lo general de manera que se han acabado parcelando los conocimientos acomodados a los intereses políticos de las autonomías. Todos los gobiernos han apoyado la enseñanza concertada por el miedo a enfrentarse al poder de la iglesia (que controla la gran mayoría de centros privados y concertados).
Todo eso agravado con la imposición de las lenguas de las comunidades sobre la lengua común de todos los españoles hasta límites absurdos como el que un ciudadano no pueda elegir en esas comunidades educar a sus hijos en castellano o que obligan a un inmigrante a escolarizar a sus hijos para que aprendan la lengua particular en lugar de la común. Y en esto han sido todos los partidos iguales: los nacionalistas por imponer modelos de inmersión lingüística que discriminaban al castellano pero con el apoyo de IU y del PSOE o el PP dependiendo de cada comunidad. La situación es la misma en Galicia (PP), Valencia (PP), Cataluña o País Vasco (Nacionalistas, PSOE, IU) o todos en Baleares. Que quede claro que estoy completamente a favor de la defensa del gallego, euskera o catalán y creo que deberían estudiarse como cultura en todo el resto de comunidades igual que se ha estudiado Ciudadanía. Estoy convencido de que la cultura española está embutida tanto del castellano como de las demás lenguas y que esa variedad nos enriquece. De la misma forma creo que las políticas lingüísticas excluyentes del castellano empobrece a los ciudadanos igual que en el franquismo cuando se prohibían. El disparate absoluto llegó cuando incluso los gobiernos autonómicos se saltan las sentencias judiciales que les obligan a ofrecer enseñanza en castellano.
Estoy convencido de que el problema de la educación en España sólo se solucionará cuando todos los partidos y fuerzas sociales se unan para hacer una ley consensuada entre todos y avalada por los propios docentes, una ley en la que prime el derecho a la educación en igualdad y en pluralidad, sin exclusiones y que sea pública de verdad. Debe ser una ley en que se prime el esfuerzo y se den alternativas al que no quiere estudiar, que dé instrumentos a los profesores para que puedan ser autoridad en la clase tanto por el conocimiento como por la disciplina. Una ley cercana al mundo laboral que ofrezca alternativas formativas profesionales cercanas a la realidad social de la comunidad en la que se inserta. Necesitamos una ley que permita la formación de los docentes con un sistema de acceso a la función pública basado en la capacidad y en la renovación con sistemas que garanticen una verdadera formación que nos actualice constantemente en este mundo tan cambiante. Necesitamos que se invierta más en educación en lugar de aumentar la ratio en las aulas, recortar los sueldos y derechos de los profesores o no contratar nuevos profesionales cuando hagan falta (en los centros se han reducido las plantillas en un 10% aproximadamente y los presupuestos se han recortado en un 40% o más)
Para que esto sea posible es imprescindible un estado que establezca los mínimos comunes gracias a recuperar las competencias en educación. Esto no quiere decir que las comunidades autónomas no puedan gestionar los recursos pero debe ser el estado el que garantice que los mínimos sean iguales en todas partes.
Y ahora nos llega el PP con su nueva ley después de sus muchos recortes: una vez más sin consensuarla con nadie y contra todos, una vez más sin contar con los docentes. Y entre todo lo que propone destaca algo que podría ser positivo como pretender garantizar el derecho a aprender el castellano en igualdad de condiciones con el resto de lenguas de España, pero el problema es que dice que esa garantía se apoyará en la enseñanza privada: una vez más se apoya lo privado en detrimento de la educación pública. Una vez más tendremos la lucha absurda entre la izquierda trasnochada que se indignará porque ya no se adoctrina desde la educación para la ciudadanía y una derecha antigua y caduca que impone modelos cercanos al adoctrinamiento ideológico propio más cercano a la religión y los “valores tradicionales”. Unos y otros peleando por lo suyo y olvidando el derecho a formarse que todos los ciudadanos deberían tener y que debería estar garantizado por el estado. De todos modos siempre nos quedará el fútbol (que los toros ya no quedan en muchos sitios por su valor españolistas)
Por una escuela pública de calidad
25 mayo 2012 en 10:12 | Escrito en Educación, General, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: concertada, docentes, educación, gobierno, manifestaciones, pública, profesores, recortes
Una vez más la educación vuelve a ser moneda de cambio por un gobierno español. El partido popular ha tomado la tijera y está dispuesto a recortar a diestro y siniestro con el objetivo de poder tener dinero para pagar la deuda que tiene con los bancos, con esos a los que con la otra mano rescata a base de dinero público.
Lo tiene fácil metiendo la tijera siempre en el mismo sitio gracias a la labor desarrollada durante décadas de desprestigio de este sector y de sus profesionales. En la calle muchos son los que tienen la visión de un profesor que trabaja poco, que cobra demasiado y que su trabajo no tiene ninguna productividad para la sociedad.
El camino para llegar hasta aquí ha sido largo y en él han contribuido tanto PP como PSOE e IU con similar culpa. Para colmo de males el sistema autonómico ha generado 17 modelos educativos en los que han primado los intereses políticos de turno frente a la calidad del sistema.
Resulta muy sorprendente que la alternancia en el poder de estos partidos ha demostrado que apuestan por un sistema de educación público muy parecido aunque en las formas siempre se han tirado los trastos a la cabeza. La cosa viene de lejos y podemos remontarnos a la aprobación de la L.O.G.S.E. en 1990. El resultado de aquello fue una apuesta por la cantidad en lugar de la calidad que supuso universalizar el aprobado rebajando las exigencias en contenidos y despreciando completamente valores como la capacidad, la motivación o el esfuerzo.
Otra de las lacras que nos dejó ese momento fue la apuesta por una enseñanza concertada que asfixiaba el desarrollo de la enseñanza pública primando centros que recibían grandes cantidades de dinero con los que montar estupendos colegios a los que podían ir los hijos de los de siempre y los nuevos ricos que iban surgiendo a la sombra de la política (basta con echar un vistazo a los colegios en los que han estudiado los hijos de los principales políticos de este país en los últimos 30 años). La enseñanza concertada se permitía tener trabajadores igual de preparados que en la pública pero les exigía trabajar muchas más horas, cobrar menos y restricciones ideológicas que llevaban incluso a exigir llevar faldas e ir maquilladas a las profesoras (conozco varios casos de compañeras y amigas).
Esta política suponía invertir más en centros que podían seleccionar a sus alumnos para que las bolsas de inmigrantes y marginados económicos y sociales fueran a la escuela pública allí donde todo el mundo cabía ya que la función principal era la de cuidar niños en lugar de educar. Esta selección se realizaba directamente con sistemas de admisión que impedían que entraran inmigrantes, gitanos, etc. Y si alguno se colaba porque no había más remedio que guardar la cara entonces llegaban unas actividades extraescolares de pago que aunque “voluntarias” suponían que los alumnos que no podían pagarlas se tenían que marchar.
Y a pesar de todo la educación pública siguió funcionando gracias al esfuerzo de miles de profesionales que continuaron formándose a pesar de que tenían que hacerlo con su dinero y con su tiempo libre. Esos profesionales adaptaron sus métodos de trabajo a aulas en las que los problemas eran la falta de respeto de los alumnos y de los padres, la indisciplina y la falta de interés por el trabajo. Los profesores fueron capaces de sacar promociones de alumnos brillantes que podían competir incluso con los que tenían grandes medios, con imaginación y con esfuerzo. Se preparaba a los más capacitados mientras también se atendía a los que no llegaban, incluso en contra de su voluntad. En las clases tenías que trabajar potenciando la diversidad de alumnos, de sus intereses y de sus situaciones familiares y personales. Tuvimos que aprender a dar clase a alumnos con todo tipo de discapacidades físicas y mentales aunque nadie nos había preparado para ello. Era un recurso barato meter en clase a estos alumnos y que el profesor “se las apañara como pudiera”.
Mientras todo esto ocurría los políticos seguían haciendo leyes nuevas según su turno de gobierno, cuando llegaba uno quitaba lo que había puesto el otro y ponía lo suyo pero siempre lo hacían sin preguntar a los profesionales para conocer las necesidades reales. Se invertía dinero teniendo en cuenta quién iba a recibir la concesión de un producto en lugar de pensar en las necesidades reales de profesores y alumnos. Recuerdo como en Murcia se gastaron millones en unas PDAs que no servían para nada ya que venían a ser como un smartphone con las que no se podía hablar, lentas, complicadas de usar y encima para una red wifi que no se disponía en los centros.
Nadie se preocupó nunca por sentarse de verdad a analizar el problema. Nunca se preguntó a los docentes a la hora de hacer los nuevos planes de estudio o sobre cómo organizar el sistema educativo. Los políticos hacían los curricula incluyendo lo que les convenía ideológicamente aunque fuera al precio de falsear la historia. Para colmo se primaron sistemas de estudio en las lenguas de las comunidades a costa de abandonar la lengua común y así en Cataluña, sólo como ejemplo, se escolarizaba a los nuevos inmigrantes en catalán en lugar de hacerlo en castellano sin tener en cuenta que quizás estos alumnos acabarían viviendo en otra comunidad y desconocían la lengua común.
Se hacían reformas una y otra vez de la formación profesional como medio de aparcar a los que no “servían” para estudiar, pero no se tenía en cuenta el formar profesionales cualificados para nuestro tejido laboral, total si luego acabarían poniendo ladrillos… Pero mientras tanto enormes cantidades de dinero se daban a comunidades autónomas, ayuntamientos y sindicatos para realizar cursos de formación que tenían como único objetivo justificar el pago a los cuatro amigos que los daban como precio por todo tipo de favores políticos: así podíamos ver ofertas de cursos de pinchadiscos y todo tipo de excentricidades. De ese dinero ni se controlaba el gasto ni se valoraba el resultado obtenido.
El gobierno ahora vuelve a arremeter contra la enseñanza y esta vez viene complicado por una crisis económica terrible. Tendremos más alumnos en las aulas, se recortan los presupuestos y ya no hay ni para pagar la calefacción. No se pueden comprar materiales educativos y desaparecen prácticamente los centros de formación de profesores. Se vuelve al recurso fácil de recortar en lo que menos interesa porque los gobiernos no quieren ciudadanos preparados y críticos con su gestión sino mano de obra barata que no piense mucho a la hora de poner su voto en una urna. ¡Qué nadie se engañe! los recortes en educación no son sólo una medida coyuntural sino que van a la esencia del modelo de sociedad que nos proponen los que llevan controlando esto en los últimos 40 años o más.
Decía una pancarta en la manifestación de Murcia del otro día: Si te parece cara la educación imagina lo que nos costará la ignorancia. Los países que no invierten en la educación de su juventud están condenados a padecerla después. La escuela pública debe garantizar una igualdad de oportunidades para todos independientemente de sus posibilidades económicas y con el único límite de su propia capacidad y sus propias motivaciones. La escuela pública debería garantizar una formación igual en todos los territorios en los que se potencien las diferencias pero desde todo lo que nos une.
Si queremos un modelo educativo útil el estado debe garantizar un sistema único en todas las comunidades desde el consenso con todas las fuerzas políticas y, sobre todo, con los profesionales de la educación en todas sus etapas. En momentos de crisis es cuando más habría que invertir en educación y en investigación para buscar ideas nuevas que nos permitan salir del pozo en el que estamos. Y todo eso valorando la labor de los docentes, favoreciendo su trabajo motivando su actuación y respetando su dedicación. Ojalá alguna vez tengamos un gobierno como nos merecemos que mire más por los ciudadanos que por los votos.
Intervenciones de UPyD en debate presupuestos
24 mayo 2012 en 10:02 | Escrito en Economía, General, Ideario político, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: asuntos exteriores, educación, estado, fomento, generales, igualdad, presupuestos, sanidad, upyd
Rosa Díez defiende las enmiendas en interior para mejorar estructuras y dotación para las fuerzas de seguridad del estado tanto policía nacional como Guardia Civil. Se propone la homologación de todos los cuerpos de seguridad del estado, los estatales con los autonómicos para que todos tengan los mismos derechos y las mismas obligaciones.
Carlos Martínez Gorriarán habla sobre la política de fomento llevada adelante por los anteriores gobiernos y que se continúa en el actual. UPyD propone que las inversiones no se hagan por cupos de territorios con fines electorales sino que se tengan en cuenta las verdaderas necesidades de todo el estado.
Crítica a la construcción de aeropuertos sin vuelos, carreteras sin coches y demás despilfarros que nos han llevado hasta el lugar en el que ahora estamos y desde el que nos obligan a recortar en sanidad o educación.
Se habla de vivienda sostenible, de rehabilitación de cascos históricos, de inversiones en ferrocarriles que no prioricen el AVE.
Irene Lozano habla sobre asuntos exteriores y sus recortes. Se debería dar prioridad a los recortes de gasto corriente en lugar de inversiones. Podríamos comenzar por eliminar las 166 oficinas exteriores que las comunidades autónomas tienen frente a las 118 embajadas que España tiene actualmente. Ese despilfarro debería controlarse comenzando por aquellas comunidades en las que el PP gobierna y obligando a las demás a recortar de la misma forma que ahora se obliga a cumplir el déficit desde la constitución.
Recuerda también las ayudas a los campamentos en el Sahara. Se pide que se cumplan los compromisos de ayuda a los refugiados cubanos que están en España. Por último un apoyo a los guineanos en su lucha por la libertad.
Toni Cantó defiende las enmiendas en Agricultura, alimentación y medio ambiente. Los recortes en estas áreas repercuten en cuestiones fundamentales de nuestra sociedad y empeora nuestra calidad de vida. También pide UPyD la demolición del hotel Algarrobico.
Toni Cantó defiende las enmiendas sobre sanidad, servicios sociales e igualdad. Comienza echando en cara al gobierno que no dialoga tal y como prometió que haría.
Es especialmente grave que se recorte en estas cuestiones que repercuten en la calidad de vida de los ciudadanos, sobre todo de los más débiles y menos protegidos.
Carlos Martínez Gorriarán habla sobre enmiendas a presidencia, una de las que menos han disminuido y en las que se aumentan gastos en asesores personales y altos cargos en detrimento de la función pública. UPyD propone que desaparezcan las asignaciones a ex-presidentes y se dediquen a los que más necesidades tienen.
Álvaro Anchuelo habla sobre los entes territoriales. Se recortan en servicios básicos pero se aumentan las aportaciones a las comunidades autónomas. Se habla del fondo de compensación interterritorial, previsto en la constitución para suavizar las diferencias entre comunidades y que tienen que sustituir la menor llegada de fondos europeos; se propone su ampliación.
Álvaro Anchuelo y Carlos Martínez Gorriarán sobre las previsiones económicas que el gobierno presenta y los recortes que agravarán la recesión en lugar de solucionarla. Carlos presenta las enmiendas de UPyD para investigación e innovación. El gobierno recorta inversiones en investigación lo que acabará eliminando todo ese sector y haciendo que nuestros investigadores se marchen fuera. UPyD propone mantener, al menos, la inversión del año anterior.
Álvaro Anchuelo habla de las enmiendas de UPyD relativas a empleo y seguridad social. Se recorta en prestaciones a los parados lo que agravará aún más la situación de los desempleados. Se habla de las desigualdades en atención a estos ciudadanos según las comunidades autónomas que son las que tienen estas competencias. Se llama la atención sobre los recortes en políticas activas que son imprescindibles para atender las demandas de formación de los parados.
También se habla de la situación de inmigrantes, jubilados o dependientes, sectores especialmente sensibles a sufrir los recortes.
La conclusión final es sencilla: el gobierno del Partido Popular presenta unos presupuestos que recortan en aquello que repercute en la calidad de vida de los ciudadanos pero que sigue despilfarrando en administraciones no eficientes y duplicadas, en infraestructuras. Recortan en sanidad, en educación, en investigación, en igualdad pero no en embajadas autonómicas, en aeropuertos sin aviones, en AVEs subvencionados para que viajen los más ricos, no se recorta en dar dinero a los bancos. Y el diálogo que prometieron se queda en nada, de las más de 3000 enmiendas presentadas sólo han aceptado 3.
Toni Cantó en la comisión de cultura
2 febrero 2012 en 17:55 | Escrito en Cultura, Educación, General, Ideario político, Política general, upyd | 1 comentarioEtiquetas: comisión, congreso, cultura, diputados, educación, intervención, Toni Cantó, upyd
Carlos Martínez Gorriarán en la comisión de educación
1 febrero 2012 en 13:35 | Escrito en Cultura, Educación, General, Ideario político, Loquedijelocumplo, upyd | 1 comentarioEtiquetas: comisión, congreso, educación, Gorriarán, upyd
Murcia: entre recortes sociales y despilfarros
2 diciembre 2011 en 10:00 | Escrito en Economía, Ideario político, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: aeropuerto, competencias, Corvera, duplicidades, educación, Murcia, presupuestos, recortes, sanidad
Como temíamos muchos los presupuestos de nuestra comunidad meten la tijera en todo lo que se refiere a recortes sociales pero siguen sin atajar los problemas reales y el despilfarro. Tenemos un sistema fiscal que nos hace perder en impuestos millones de euros ya que no ataja verdaderamente el problema de la economía sumergida. Los bancos y cajas de ahorros son un pozo sin fondo en el que meter dinero público que luego no hace que haya liquidez para los consumidores pero que paga sueldos millonarios a los políticos que manejan sus consejos de dirección en cuotas de poder.
En lugar de hacer una política de ajustes verdaderos simplificando las administraciones, eliminando las duplicidades como organismos, institutos o empresas públicas de todo tipo, se recortan gastos en sanidad y educación y se rebaja el salario de los funcionarios. Pero se mantienen diputados regionales que cobran sueldos muy por encima de la media de un salario normal, dietas, teléfonos etc.
Ayer conocíamos los presupuestos destinados a obra pública y me sorprende mucho ver que se considera una prioridad la inversión en cinco puertos deportivos para la región mientras la partida para mejora de nuestros trenes regionales es mínima y no se construyen carreteras.

Mientras tanto reducimos las inversiones en nuestras universidades hipotecando nuestro futuro:

En sanidad el recorte es evidente:

Y no hay dinero para pagar a los proveedores, lo que hipoteca el futuro de miles de pequeñas empresas de nuestra región con lo que supone de pérdidas de puestos de trabajo.

Todo esto sucede en una región que tiene uno de los paros más altos de Europa, con una economía estancada y fracasada después de muchos años de apostar por el ladrillo como fuente de crecimiento. Una región que ha perdido el tren de la modernidad después de años de gobierno sin un proyecto de futuro para los murcianos.
Pero para lo que sí hay dinero es para el sueño megalómano de nuestro presidente regional. Él sí podrá ir a Madrid desde su aeropuerto, ese que nos sale tan caro y que se construyó después de ampliar la segunda pista en San Javier, justo antes de cerrarla. Un aeropuerto desde el que sólo saldrán vuelos si los subvencionamos con dinero público como único modo de que las compañías se instalen aquí.
Vienen tiempos malos porque las administraciones se han gastado lo que no tenían de nuestro dinero y ahora nos lo siguen haciendo pagar recortando nuestros servicios.
Y mientras tanto ellos peleándose y denunciándose entre los distintos reinos de taifas que han propiciado: en Murcia y Castilla por el agua, en el País Vasco y La Rioja por la sanidad. Si las competencias de agua y sanidad fueran del estado se evitarían estas peleas barriobajeras entre administraciones gobernada, para colmo por el PP.
Devolución de competencias: sanidad y educación
2 noviembre 2011 en 10:50 | Escrito en Diario, Diputaciones, Economía, Educación, General, Ideario político, Política general | Dejar un comentarioEtiquetas: competencias, devolución, duplicidades, educación, estado, sanidad, techo competencial
Todos somos conscientes a estas alturas de que una parte muy importante de esta crisis económica ha estado propiciada por un sistema autonómico despilfarrador y que no ha controlado su déficit. La duplicidad de funciones y la falta de mecanismos de control ha hecho del despilfarro un modo de gobernar hasta el punto de que no importara gastar el dinero público para mejorar el nivel de vida personal (un simple ejemplo es el ex-presidente extremeño, Vara, gastando medio millón de euros públicos para arreglar su residencia oficial). En esto PP y PSOE son iguales construyendo aeropuertos sin vuelos y AVEs sin pasajeros y ofreciendo coches públicos a todo el mundo y colocando a sus amiguetes (no tiene desperdicio el vídeo en el que se pone al descubierto las escandalosas peticiones de IU).
En UPyD proponemos simplificar la administración eliminando duplicidades y organismos innecesarios. Se trata de hacer una administración eficiente y eficaz. Así proponemos:
- Reformar la constitución para que queden definidas claramente las competencias que deben asumir las comunidades autónomas y evitar los posteriores mercadeos de competencias sin fin que vivimos actualmente. Esa distribución garantizará que no haya duplicidades y que todas las comunidades tengan el mismo techo competencial.
- Sistema de financiación autonómico igual para todas las comunidades eliminando la negociación particular con cada comunidad y estableciendo un sistema común a todas en la que se suprima el cupo vasco y navarro y que contemple mecanismos de corrección de desequilibrios económicos de aquellos territorios menos desarrollados.
- Establecer como competencias exclusivas del estado e instransferibles representación nacional, defensa, justicia, educación, sanidad, medio ambiente, protección civil y recursos naturales. La competencia estatal será legislativa garantizando que estos servicios sean iguales para todos los ciudadanos en toda España pero no implica que su gestión no pueda continuar siendo de las comunidades. Se trata de que el Estado garantice el derecho de todos los ciudadanos a tener una educación, sanidad, etc. en igualdad de condiciones y que cualquiera pueda recibir esos servicios en cualquier comunidad autónoma, independientemente del lugar en el que viva.
- Supresión de diputaciónes provinciales y diputaciones forales pasando sus competencias a ser desempeñadas por comunidades autónomas y ayuntamientos.
- Fusión paulatina y voluntaria de ayuntamientos de menos de 5000 habitantes para hacer una prestación de servicios mucho más eficiente.
- Eliminar los organismos del estado vacíos de competencias por haberlas asumido las comunidades autónomas.
- Supresión de los organismos administrativos autonómicos redundantes que dupliquen los del Estado, como consejos económicos y sociales, consejos consultivos, tribunales de cuentas, agencias de protección datos, agencias de tráfico, agencias meteorológicas, institutos de estadística y oficinas comerciales en el exterior.
- Reducción de más de un 80% de las 5000 entidades, organismos y demás empresas de las comunidades autónomas que consumen una parte muy importante del gasto público sin aportar beneficios.
- Limitar el crecimiento de gasto a las comunidades estableciendo mecanismos sancionadores similares a los existentes en la Unión Europea.
- Restaurar la unidad de mercado interior español con leyes que eliminen las trabas administrativas y lingüísticas impuestas por las comunidades autónomas y que propicien la libre circulación de bienes, personas servicios y empresas.
Los demás ahora intentan copiarnos pero lo hacen tarde y mal. Rosa Díez lleva cuatro años proponiendo estas medidas y PPSOE siempre han votado en contra (la mayor parte de las veces también IU y nacionalistas).
Programa electoral de UPyD 20N 2011
27 octubre 2011 en 11:07 | Escrito en Economía, Educación, General, Ideario político, justicia, Loquedijelocumplo, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: 20N, educación, elecciones, electoral, justicia, programa, sanidad, upyd
Pues yo no hablaré de ETA
21 octubre 2011 en 10:32 | Escrito en Diario, Educación, General, Ideario político, Política general, Terrorismo, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: administración, ciudadanos, derechos, educación, ETA, sanidad, servicios
Porque no voy a hacerles el juego ni a los asesinos ni a los que han montado este espectáculo para sacar rédito electoral el próximo 20N. Pero también por respeto a aquellos que sí merecen que hablemos de ellos, a los que sí debemos recordar constantemente porque ya sabemos que los que olvidan la historia están condenados a repetirla.
Quiero vivir en un país democrático en todo su territorio, en el que nadie imponga sus ideas por la fuerza, en el que no tenga que agradecer a nadie que no me asesine. Quiero que se cumpla la ley para todos porque sin igualdad no es posible la convivencia.
También quiero unas instituciones que atiendan a mis problemas, que los resuelvan, que utilicen el dinero de mis impuestos para generar riqueza, una riqueza distribuida para todos. Quiero unas instituciones que velen por los intereses de las personas y no por los derechos de unos territorios sobre otros. Quiero unas administraciones eficaces con una distribución de competencias clara y eficiente.
Exijo unos partidos políticos que velen por los intereses de los ciudadanos y por sus propios intereses. Por unos políticos que valgan por lo que dan y no por lo que sacan. No quiero que en las instituciones haya corruptos ni chorizos. Quiero unos gobernantes preparados, que no vivan de la política sino que sirvan a la política. Que sean honestos y que lo parezcan, con unos sueldos justos y sin privilegios. Aspiro a una administración transparente en la que pueda saber todo lo que hacen y cómo lo hacen.
Quiero una educación pública y de calidad en la que pueda elegir la lengua en la que educar a mis hijos, en la que pueda estudiar euskera o catalán en Murcia pero también castellano allí. Y una sanidad también pública que me atienda en todas las comunidades con los mismos servicios y no como si viniera de otro país. Con un estado central que garantice esa igualdad de derechos y unas comunidades autónomas que gestionen estos recursos y garanticen esos servicios.
Yo apuesto por una España integrada en una Europa más fuerte, más social y que defienda nuestra herencia cultural común al mismo tiempo que garantice el respeto a nuestras diferencias, porque nuestra variedad es la que nos enriquece si somos capaces de sumar en lugar de restar.
Ese es el debate que me interesa y por eso estoy donde estoy y lo defiendo, porque creo que esto tiene solución si quitamos de en medio a los que nos han llevado a esta situación
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