Por una escuela pública de calidad
25 mayo 2012 en 10:12 | Escrito en Educación, General, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: concertada, docentes, educación, gobierno, manifestaciones, pública, profesores, recortes
Una vez más la educación vuelve a ser moneda de cambio por un gobierno español. El partido popular ha tomado la tijera y está dispuesto a recortar a diestro y siniestro con el objetivo de poder tener dinero para pagar la deuda que tiene con los bancos, con esos a los que con la otra mano rescata a base de dinero público.
Lo tiene fácil metiendo la tijera siempre en el mismo sitio gracias a la labor desarrollada durante décadas de desprestigio de este sector y de sus profesionales. En la calle muchos son los que tienen la visión de un profesor que trabaja poco, que cobra demasiado y que su trabajo no tiene ninguna productividad para la sociedad.
El camino para llegar hasta aquí ha sido largo y en él han contribuido tanto PP como PSOE e IU con similar culpa. Para colmo de males el sistema autonómico ha generado 17 modelos educativos en los que han primado los intereses políticos de turno frente a la calidad del sistema.
Resulta muy sorprendente que la alternancia en el poder de estos partidos ha demostrado que apuestan por un sistema de educación público muy parecido aunque en las formas siempre se han tirado los trastos a la cabeza. La cosa viene de lejos y podemos remontarnos a la aprobación de la L.O.G.S.E. en 1990. El resultado de aquello fue una apuesta por la cantidad en lugar de la calidad que supuso universalizar el aprobado rebajando las exigencias en contenidos y despreciando completamente valores como la capacidad, la motivación o el esfuerzo.
Otra de las lacras que nos dejó ese momento fue la apuesta por una enseñanza concertada que asfixiaba el desarrollo de la enseñanza pública primando centros que recibían grandes cantidades de dinero con los que montar estupendos colegios a los que podían ir los hijos de los de siempre y los nuevos ricos que iban surgiendo a la sombra de la política (basta con echar un vistazo a los colegios en los que han estudiado los hijos de los principales políticos de este país en los últimos 30 años). La enseñanza concertada se permitía tener trabajadores igual de preparados que en la pública pero les exigía trabajar muchas más horas, cobrar menos y restricciones ideológicas que llevaban incluso a exigir llevar faldas e ir maquilladas a las profesoras (conozco varios casos de compañeras y amigas).
Esta política suponía invertir más en centros que podían seleccionar a sus alumnos para que las bolsas de inmigrantes y marginados económicos y sociales fueran a la escuela pública allí donde todo el mundo cabía ya que la función principal era la de cuidar niños en lugar de educar. Esta selección se realizaba directamente con sistemas de admisión que impedían que entraran inmigrantes, gitanos, etc. Y si alguno se colaba porque no había más remedio que guardar la cara entonces llegaban unas actividades extraescolares de pago que aunque “voluntarias” suponían que los alumnos que no podían pagarlas se tenían que marchar.
Y a pesar de todo la educación pública siguió funcionando gracias al esfuerzo de miles de profesionales que continuaron formándose a pesar de que tenían que hacerlo con su dinero y con su tiempo libre. Esos profesionales adaptaron sus métodos de trabajo a aulas en las que los problemas eran la falta de respeto de los alumnos y de los padres, la indisciplina y la falta de interés por el trabajo. Los profesores fueron capaces de sacar promociones de alumnos brillantes que podían competir incluso con los que tenían grandes medios, con imaginación y con esfuerzo. Se preparaba a los más capacitados mientras también se atendía a los que no llegaban, incluso en contra de su voluntad. En las clases tenías que trabajar potenciando la diversidad de alumnos, de sus intereses y de sus situaciones familiares y personales. Tuvimos que aprender a dar clase a alumnos con todo tipo de discapacidades físicas y mentales aunque nadie nos había preparado para ello. Era un recurso barato meter en clase a estos alumnos y que el profesor “se las apañara como pudiera”.
Mientras todo esto ocurría los políticos seguían haciendo leyes nuevas según su turno de gobierno, cuando llegaba uno quitaba lo que había puesto el otro y ponía lo suyo pero siempre lo hacían sin preguntar a los profesionales para conocer las necesidades reales. Se invertía dinero teniendo en cuenta quién iba a recibir la concesión de un producto en lugar de pensar en las necesidades reales de profesores y alumnos. Recuerdo como en Murcia se gastaron millones en unas PDAs que no servían para nada ya que venían a ser como un smartphone con las que no se podía hablar, lentas, complicadas de usar y encima para una red wifi que no se disponía en los centros.
Nadie se preocupó nunca por sentarse de verdad a analizar el problema. Nunca se preguntó a los docentes a la hora de hacer los nuevos planes de estudio o sobre cómo organizar el sistema educativo. Los políticos hacían los curricula incluyendo lo que les convenía ideológicamente aunque fuera al precio de falsear la historia. Para colmo se primaron sistemas de estudio en las lenguas de las comunidades a costa de abandonar la lengua común y así en Cataluña, sólo como ejemplo, se escolarizaba a los nuevos inmigrantes en catalán en lugar de hacerlo en castellano sin tener en cuenta que quizás estos alumnos acabarían viviendo en otra comunidad y desconocían la lengua común.
Se hacían reformas una y otra vez de la formación profesional como medio de aparcar a los que no “servían” para estudiar, pero no se tenía en cuenta el formar profesionales cualificados para nuestro tejido laboral, total si luego acabarían poniendo ladrillos… Pero mientras tanto enormes cantidades de dinero se daban a comunidades autónomas, ayuntamientos y sindicatos para realizar cursos de formación que tenían como único objetivo justificar el pago a los cuatro amigos que los daban como precio por todo tipo de favores políticos: así podíamos ver ofertas de cursos de pinchadiscos y todo tipo de excentricidades. De ese dinero ni se controlaba el gasto ni se valoraba el resultado obtenido.
El gobierno ahora vuelve a arremeter contra la enseñanza y esta vez viene complicado por una crisis económica terrible. Tendremos más alumnos en las aulas, se recortan los presupuestos y ya no hay ni para pagar la calefacción. No se pueden comprar materiales educativos y desaparecen prácticamente los centros de formación de profesores. Se vuelve al recurso fácil de recortar en lo que menos interesa porque los gobiernos no quieren ciudadanos preparados y críticos con su gestión sino mano de obra barata que no piense mucho a la hora de poner su voto en una urna. ¡Qué nadie se engañe! los recortes en educación no son sólo una medida coyuntural sino que van a la esencia del modelo de sociedad que nos proponen los que llevan controlando esto en los últimos 40 años o más.
Decía una pancarta en la manifestación de Murcia del otro día: Si te parece cara la educación imagina lo que nos costará la ignorancia. Los países que no invierten en la educación de su juventud están condenados a padecerla después. La escuela pública debe garantizar una igualdad de oportunidades para todos independientemente de sus posibilidades económicas y con el único límite de su propia capacidad y sus propias motivaciones. La escuela pública debería garantizar una formación igual en todos los territorios en los que se potencien las diferencias pero desde todo lo que nos une.
Si queremos un modelo educativo útil el estado debe garantizar un sistema único en todas las comunidades desde el consenso con todas las fuerzas políticas y, sobre todo, con los profesionales de la educación en todas sus etapas. En momentos de crisis es cuando más habría que invertir en educación y en investigación para buscar ideas nuevas que nos permitan salir del pozo en el que estamos. Y todo eso valorando la labor de los docentes, favoreciendo su trabajo motivando su actuación y respetando su dedicación. Ojalá alguna vez tengamos un gobierno como nos merecemos que mire más por los ciudadanos que por los votos.
Lorca: semana santa tras el terremoto
23 marzo 2012 en 9:49 | Escrito en Elecciones municipales, Lorca, política local, Urbanismo | 1 comentarioEtiquetas: Ayudas, Francisco Jódar, lorca, manifestaciones, Miguel Navarro, Semana Santa, terremoto, terremotolorca, urbanismo
Faltan pocos días para que comience la semana santa, una de las fiestas más importantes para la ciudad, cuando casi ha pasado ya un año desde que se produjeron los terremotos que nos cambiaron la vida para siempre.
Otros años por estos días todo el mundo andaba discutiendo por las calles y las casas sobre si blancos, o azules o si hay más vida después de ellos. Se preparaban las bandas de música y se daban los últimos retoques a mantos y tronos con la preocupación de si las flores estarán en su momento y, sobre todo, si el tiempo no nos aguará la fiesta (en el sentido literal del término).
Este año es muy diferente porque aunque hay gente que sí están en lo de siempre, hay miles de personas que piensan en dónde van a vivir, en cómo van a pagar la reconstrucción de sus casas o, simplemente, recuerdan a los familiares y amigos que ya no están.
Vaya por delante que creo que este año no debería haberse celebrado la semana santa o que, al menos, debería haberse hecho de una forma muy diferente, austera y recogida como corresponde a unos ciudadanos que tienen aún muy fresco el dolor y la desgracia con la que fuimos sacudidos no hace demasiado. El enorme gasto económico que representa la celebración de los actos no es muy acorde con la situación de los que no tienen qué comer ni dónde vivir.
De cualquier modo me parece normal que los pasos hayan tomado su decisión conscientes de lo que hay y no tengo mucho más que añadir, era algo difícil y siempre que se elige hay cosas buenas y cosas malas.
Lo que ya sí que no es tan comprensible es la actitud del gobierno municipal. Mientras los lorquinos se quejan de que no llegan las ayudas y tienen que ir a Madrid o a Murcia a reclamar lo que sus gobernantes no gestionan, ellos se meten de lleno en los actos institucionales de celebración de las fiestas como si no pasara nada.
Como ciudadano siento indignación cuando veo que se comprueban las condiciones de seguridad de las cornisas de los edificios por donde pasarán los desfiles para que no suceda ninguna desgracia ¿y todos estos meses? ¿se miran ahora para que no se desprenda ningún trozo y mate a alguien más pero no han preocupado las condiciones de seguridad para los que llevamos ocho meses pasando por esos lugares?

Casi un año después no se han comenzado las obras en los cientos de edificios derribados y no hay un plan integral de reconstrucción. La ciudad es un caos de tráfico entre contenedores de obras por todas partes y coches que paran en cualquier sitio sin que nadie lo controle ni haga nada por resolverlo: cruzar la ciudad en cualquier momento del día es una verdadera carrera de obstáculos. Las calles se inundan en cuanto caen cuatro gotas porque nadie se encarga de arreglarlas (que se den una vuelta por la calle Nogalte y vea hasta dónde llegarán los baches mientras la única solución que han dado ha sido poner un cartel medio roto de zona 10).
De las rondas prometidas hace cinco años sólo hay una foto en la entrada del Ayuntamiento, ni un euro se ha invertido ni se invertirá con la que nos está cayendo ¿Alguien recuerda que se prometió un auditorio, un recinto ferial nuevo, rondas de circunvalación o soterramiento del ave?
Las calles están más sucias que nunca porque se ha reducido el servicio de limpieza, hace meses que nadie invierte un euro en obras menores (desde el plan E aquí no hay un céntimo). En Ayuntamiento se jacta de un presupuesto equilibrado aunque es de los más endeudados y en 5 años no ha hecho nada al respecto (seguimos debiendo más de 100 millones de euros y ellos se alegran). Eso sí, no paran de nombrar cargos inútiles con sueldos estupendos para gestores de gestores que no gestionan pero cobran.
Lorca necesita todas esas infraestructuras para salir adelante, para que su comercio renazca entre las ruinas pero el dinero no llega y los concejales se preocupan de llevar al tinte el traje con el que lucirán en el palco de honor de autoridades mientras las cámaras de su tele amiga les enfoca alabando su buen gusto, su buen hacer y su presencia.
A estas alturas debería haber dimitido la concejala responsable de los temas relacionados con el terremoto: no se resuelto nada, no se ha reconstruido nada y los vecinos están en la calle. También debería haber dimitido el concejal de urbanismo porque desde que no se construyen edificios en la ciudad se ha quedado sin trabajo (debe ser que lo único que se hacía era conceder licencias de construcción porque el resto de actividades no hay que atenderlas).
Hay un responsable último de todo esto: un alcalde que vive más pendiente de lo que dicen sus compañeros gobernantes en la nación y en la comunidad que de lo que dicen sus vecinos, esos que le votaron para que resolviera esta situación.
Eso sí, quizás nuestro gobierno municipal se conforme con ese turismo que viene a Lorca a la ruta del terremoto, seguros de que ya no les caerá ningún trozo de cornisa desde hace un par de semanas.

¿Y la oposición? Parece que su renovación pasa por poner al frente de todo esto a aquel que no fue condenado no por no haber cometido un delito sino porque ya había prescrito. Mientras tanto IU buscará salir a la calle a ver si pilla a cuatro indignados y monta una mani para hacer ruido o espera a ver si viene alguna cámara de TV con alguna presentadora incendiaria con la que poder manipular a discrección.
Felices fiestas, Lorca
Las medidas de ahorro para gilipollas
2 marzo 2011 en 9:32 | Escrito en Economía, Política general, política local, upyd | 1 comentarioEtiquetas: 110 km, Blanco, bombillas, déficit, manifestaciones, mareamagenta, pp, psoe, upyd
Continúa el debate sobre la última estupidez inventada por el gobierno. Ahora el Sr. Blanco es capaz de defender una cosa y la contraria al mismo tiempo y sin despeinarse. La luz nos la suben a precios disparatados y nos sacan medidas de ahorro para gilipollas. Seguro que los que van a ganar cien euros por pegatina (250.000 totales) para poner las señales de autovías a 110 estarán locos de contentos, igual son parientes de los que construyeron los carteles del plan E.
Si de verdad quieren ahorrar energía UPyD les ofrece algunas propuestas algo más serias que bombillitas de regalo y corbatas. Esas sí que pueden plagiarlas y buscar eslogan propio para sus campañas, que gente sin trabajar para pensar tienen un montón.
En Murcia continúa abriéndose el melón del despilfarro y la mala gestión. Nuestro déficit revela el mal gobierno popular en estos años de pelotazo y ladrillo y ahora pagaremos el pato los de siempre. Ellos empeñados en proyectos desmesurados y caros. Los funcionarios siguen protestando y llenando las calles para demostrar que no vamos a permitir que esta crisis la paguen la educación y la sanidad.
Desaparecen consorcios y puestos a dedo y se argumenta que no afectará al trabajo que se desarrollaba, entonces ¿qué hacía toda esa gente cobrando si no se va a notar cuando se marchen? Nosotros ya dijimos hace un año que no hacía falta tant0s y tan caros para llevar la gestión en el campus universitario de Lorca.
O nos mienten al decirnos que esos servicios continuarán igual sin esos gestores o realmente seguirán igual sin ellos, si esto último es así que devuelvan el dinero que han cobrado y si es verdad lo primero que dimitan los que engañan a los ciudadanos.
¿Es lícito utilizar a las personas para nuestros fines políticos?
4 febrero 2011 en 12:19 | Escrito en Educación, Ideario político, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: estudiantes, iu, manifestaciones, pp, psoe, tijeretazo, upyd
Evidentemente la respuesta es negativa. Nadie reconocería hacer una cosa así porque sabemos que no todo debiera valer en la disputa política. Pero asumir eso no quiere decir que no se haga. De hecho es algo común que un líder político aproveche las disputas entre ciudadanos y los problemas para hacer una defensa interesada del más débil que sólo pretende dañar al gestor de ese conflicto. En otras palabras, se pone de parte del perjudicado no para defender sus intereses sino para atacar al presunto causante del mal.
Hago esta introducción para denunciar el modo en que PSOE e IU están utilizando las movilizaciones de los alumnos de secundaria contra el tijeretazo del gobierno regional. Todos sabemos que estas movilizaciones han sido promovidas en la sombra por ellos con el único fin de mantener la tensión porque están convencidos de que están desgastando al gobierno regional y podrán obtener un rédito electoral.
En todo esto lo que menos preocupa es la situación real en la que estas medidas van a dejar nuestro sistema educativo. No interesa hablar de los recortes en programas como los de atención a los alumnos con mayores necesidades educativas o la reducción de personal que supondrá un aumento del número de alumnos por aula, es decir, una peor educación. Se lucha por poner freno a la situación de nuestra educación.
No tienen pudor alguno en censurar estas medidas del gobierno regional que son similares a las que ellos mismos han propiciado en el gobierno nacional. Los alumnos protestan por la reducción de inversiones en la educación tanto por el gobierno central como por el regional. Los profesores luchamos para que no disminuya la calidad de la educación que podemos ofrecer. La denuncia es contra los dos, tanto PP como PSOE hacen lo mismo, cada uno en su ámbito de competencias.
Y mientras tanto lo que sí que hacen es asegurar sus pensiones gracias al dinero de todos.
Desde UPyD defendemos una educación pública y laica de calidad, con la devolución de las competencias al estado para que sea el que garantice un acceso a la educación igual para todos los ciudadanos, independientemente de la región en la que vivan. Defendemos que haya unos planes de estudio comunes basados en criterios de calidad y no en pintorescos localismos. Apostamos por reforzar la autoridad del profesor no entendida como disciplina sino como el respeto y el reconocimiento a nuestra labor docente en su aportación al desarrollo de España y para que los jóvenes tengan mejores oportunidades en el futuro.
Y lo decimos claro y sin ambigüedad, pero sin usar a nadie, allá ellos si lo único que les importa es salir en la foto con el logo del partido de turno a cualquier precio. Con esa manipulación lo único que se consigue es quitar credibilidad al que protesta y acaba haciéndole el juego a los que han decidido apostar por sus propios privilegios en lugar de la educación.
Mienten y nos difaman
27 enero 2011 en 12:06 | Escrito en General, Política general | 1 comentarioEtiquetas: funcionarios, manifestaciones, Murcia, pp, recortes, upyd
La estrategia que ha decidido llevar adelante el gobierno regional para justificar sus recortes está bastante clara. Ha enviado a sus legiones a todos los medios de comunicación y foros de distinto ámbito para vendernos dos grandes mentiras: que estas medidas son coyunturales y temporales y que eran ineludibles por la discriminación que el gobierno central hace al murciano impidiendo su endeudamiento, decisión que sólo es fruto de la persecución a la que el PSOE somete a las comunidades en las que gobierna el PP.
Pretende el gobierno regional echar balones fuera una vez más y utiliza ese victimismo que tan buenos resultados le dio hasta ahora con temas como el agua o el abandono al que nos somete un gobierno central empeñado en machacar a los murcianos por el simple hecho de votar mayoritariamente al PP.
Hasta aquí todo entraría en la lógica habitual de una defensa política de aquellos que no tienen plan de gobierno y actúan a impulsos de iluminados que están convencidos de poseer la verdad absoluta y eterna por medio de las urnas. El PP en Murcia está seguro de que los votos que llevan años recibiendo de forma mayoritaria son de su propiedad y garantizan el que puedan hacer lo que les dé la gana sin pagar precio político alguno por ello. Si hay un caso de corrupción el corrupto recibe aún más apoyo popular y garantiza aún mejores resultados en las urnas.
Deberían saber, sin embargo, que ese apoyo mayoritario de los murcianos se debe más a la propia debilidad de una oposición rota por las luchas internas e incapaz de ofrecer una alternativa convincente que a sus propios méritos.
Todo ese estado de cosas ha cambiado en estos días. Por fin se ve la verdadera cara de unos dirigentes prepotentes que insultan a todo el que les critica despreciando cualquier otra opinión que no sea la suya.
Habitualmente estas situaciones de gobiernos con mayorías absolutas por varias legislaturas acaban generando una administración en la que el clientelismo y el amiguismo vencen a la transparencia, la eficacia y la eficiencia. Durante años ha sido suficiente con decir que la culpa era de los otros para seguir derrochando el dinero que no se tenía en obras y proyectos megalómanos sin hacer un verdadero análisis de las necesidades de la región. El resultado ha sido que estamos a la cola de Europa en todo y hemos perdido la gran oportunidad de un desarrollo que nos lleve al siglo XXI.
Desastres como el de Polaris nos dejan pérdidas millonarias, autovías sin uso y aeropuertos inviables económicamente porque querían convertir Murcia en el geriátrico de Europa y han fracasado. Pero seguimos sin tener unos trenes mínimamente dignos, nuestra sistema educativo suspende en valoraciones externas y la sanidad está casi en la quiebra.
El gobierno regional miente porque estas medidas sí se podían haber evitado con una buena gestión y no gastando lo que no se tenía. Se gastaron millones de euros en auditorios, pabellones o pegatinas en un F1 que ni se ven. Dilapidaron nuestro dinero en sueldos enormes a sus amigos, en coches oficiales, en subvenciones sin control.
Han gastado el dinero que no tenían y cuando se ha acabado lo cogen de educación y sanidad. Dicen que las medidas son temporales pero no dicen durante cuanto tiempo se aplicarán ¿meses, años?
Para colmo de males han emprendido una campaña de desprestigio de los funcionarios para que la opinión pública nos considere vagos, indolentes y cargados de privilegios. Dicen que las protestas que han sacado a la calle a 60.000 personas son por 75 euros. Los funcionarios somos los que sostenemos el sistema que permite que ellos puedan seguir cobrando sus sueldazos y además trabajamos para que puedan salir en la foto. Decía un comentario en un blog que los funcionarios somos los únicos trabajadores que podríamos seguir desempeñando nuestras funciones aunque no tuviéramos a nuestros jefes, y yo añadiría que lo haríamos mejor si ellos no estuvieran.
Los ciudadanos hemos salido a la calle para luchar por la educación porque el decreto aprobado lo que hace, además de recortar de una forma injustificada nuestros derechos adquiridos, es reducir las inversiones para educación y sanidad. Luchamos para que nuestros servicios sanitarios y nuestra educación sea mejor y no se vean perjudicadas por una gestión incompetente. Los ciudadanos no vamos a hacerles el juego y dentro de unos meses castigaremos en las urnas a los que no han sabido gobernar ni en el gobierno central ni en el regional. Es la hora de dejar paso a otros que sí sepamos lo que queremos hacer y estamos convencidos de que nuestra alternativa hará que las cosas cambien por fin porque tenemos otra forma de hacer política con una reforma integral que es lo que están buscando los ciudadanos.
Las protestas de los funcionarios
13 enero 2011 en 10:06 | Escrito en General, Política general, upyd | Dejar un comentarioEtiquetas: educación, funcionarios, manifestaciones, recortes, sanidad, sindicatos
Me gustaría aportar mi opinión respecto al tema de los recortes de los funcionarios, como representante de UPyD y también como persona afectada, pues soy profesor de enseñanza secundaria.
Es evidente que disponer de un puesto de trabajo estable, con un sueldo y unos derechos como los que poseemos es un privilegio en los tiempos que vivimos. Pero también debemos recordar que el acceso se realiza después de muchos años de preparación y de una selección muy dura que nos ha llevado muchos años hasta el lugar en el que estamos.
Hay varias cosas que se dicen en todo esto que no se corresponden con la realidad. Para empezar se habla de los funcionarios públicos como una lacra y una carga para el sistema cuando eso es completamente falso. Para empezar la función pública lo que hace es ofrecer un servicio para que todos los ciudadanos puedan acceder en las mismas condiciones a necesidades básicas como la educación, la sanidad, la justicia etc. En nuestra sociedad hemos decidido que esas cuestiones deben estar garantizadas por el estado y es por eso por lo que los funcionarios públicos deben tener una preparación muy alta que les lleve a desempeñar su trabajo, básico para el desarrollo de la sociedad.
Cuando se dice que los empleados públicos son un derroche no se tiene en cuenta que la mayor parte cobra un salario en torno a los 1000 euros, los administrativos que son la gran mayoría. El verdadero problema de la administración no es el número de funcionarios públicos ni lo que cobran sino el sistema de engorde de las administraciones, sobre todo regionales y locales, a base de trabajadores interinos que no pasan por los mismos filtros que el resto y que acaban sustituyendo a los funcionarios de carrera. Otro de los problemas gravísimos son los cargos de libre designación, esos sí que son muchos y, además cobran mucho más que un funcionario de carrera: podemos hablar de gestores de empresas públicas o de urbanismo, o de universidades, o los que realizan informes técnicos para la administración pública desde empresas privadas.
Nosotros hemos propuesto una limitación de estos cargos de libre designación y además que cobren lo mismo que cobra un funcionario público que desempeña una función similar en la administración pública.
Se habla de que los profesores se movilizan por su recorte de salario y eso es otra mentira. Yo he cobrado esta navidad 1000 euros menos en la paga extraordinaria que el año pasado, mi mujer otros 1000. Además hemos recibido un recorte de salarios por la administración nacional y otro de la regional que reduce nuestro poder adquisitivo en casi 10 puntos si tenemos en cuenta la inflación.
Pero es que ese no es el problema: ayer el consejero Sotoca realizaba un acto de cinismo político diciendo que no se recortan los presupuestos para educación y que estos seguirán prestando los mismos servicios. Va a ser difícil que eso ocurra teniendo en cuenta que los centros tienen una reducción de presupuesto de unos 50000 euros (caso del centro en el que yo estoy) lo que repercute en gastos de calefacción, luz o fotocopias. Se han cerrado todas las inversiones en mejoras de medios tic y de todos los proyectos educativos necesarios para mejorar nuestro sistema. Además hemos de tener en cuenta que los centros educativos se mantienen gracias a la labor que muchos realizamos todos los días y que va mucho más allá de cumplir nuestras obligaciones: será difícil que personas que ven recortados sus derechos adquiridos durante años de pelea (salario, muface, sustituciones…) vayan a seguir haciendo excursiones o actividades de formación fuera de su horario de trabajo. La realidad es que la calidad de la enseñanza se está viendo reducida porque no se invierte en educación y cultura.
Pero lo peor de todo esto es que esos recortes se podían haber evitado si se hubiera sido moderado en el gasto. Hace un par de años se compraron un montón de PDAs para que los profesores pudiéramos pasar lista de un modo directo e informar a las familias: en mi centro se pusieron en marcha más de 50 de un modelo de hp bastante caro. Son una porquería y están arrumbadas porque nadie se preocupó de ver su utilidad real, no sirven para nada, no cogen bien la red inalámbrica y cualquier teléfono de hoy en día cubriría esa función y mejor. Pero alguien sí que debió ganar mucho dinero vendiéndolas y quien sabe si también alguien que aconsejó comprarlas.
Tenemos una administración ineficaz porque no hay una distribución de competencias eficiente. El gobierno de la nación ha despilfarrado (plan E, cheque bebe, 400 euros) pero el regional también (subvención electrodomésticos, televisión autonómica, aeropuerto, cheque ayuda libros indiscriminada). Ahora que no hay dinero recurren a lo de siempre, a recortar en educación y sanidad porque saben que la opinión pública dirá que sus profesores y médicos son privilegiados que no hacen nada, que ganan mucho….
En lugar de reivindicar la función docente para mejorarla y hacerla más eficaz se ataca sólo para defender sus propios privilegios: que se bajen el sueldo los alcaldes, los consejeros, los diputados regionales… Que se paguen ellos sus viajes “de promoción”. Que no contraten más amigos a los que pagar un sueldazo por no hacer nada.
Y con respecto a los sindicatos decir que si esto no fuera un recorte a sus privilegios probablemente no estarían en las manifestaciones, como no lo estuvieron en las del recorte nacional.
A mí no me representan y no quiero que sus reivindaciones de mantenimiento de privilegios se mezclen con todo esto. Estoy de acuerdo con que sean los propios afiliados los que financien sus servicios y con una reducción drástica de liberados sindicales.
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